viernes, 26 de junio de 2009

Placebo - Battle for the Sun (2009)

Placebo - Battle for the SunMás de tres años y un cambio en la formación original, han sido necesarios para poder escuchar nuevo material del trío encabezado por Brian Molko. Tras el conflictivo final de su última gira, Steve Hewitt ha sido reemplazado en la batería por el joven Steve Forrest, que firma así su primer álbum con el grupo, acompañando al bajista Stefan Olsdan y al andrógino cantante.

A pesar de la larga temporada en silencio, esperar a estas alturas extraordinarios giros de ciento ochenta grados en el sonido Placebo es absurdo. Entre otras cosas porque ni falta que hace. Los británicos son desde sus inicios una banda de marcada personalidad y estilo diferenciador -en buena parte gracias a la voz de Molko-, lo que ha hecho que seguidores y detractores se dividan en partes iguales, dejando a los impasibles en minoría. Y este sexto elepé en la carrera de los londinenses no va a cambiar nada. Los censuradores encontrarán en los argumentos de siempre sus dardos para continuar vilipendiándolos, mientras que los que siguen su trayectoria desde el primer día disfrutarán con los nuevos temas. Pero es que además resulta que este es un buen disco de Placebo, alejado aún de la magnificencia de sus primeras obras, pero significativamente superior a su predecesor, el titubeante Meds (2006), mostrando energía renovada y la fuerza y frescura añoradas en su anterior entrega.

Si bien Battle for the Sun no puede presumir de éxitos tan verticales como “Nancy Boy”, “Pure Morning” o “Special K”, a cambio cuenta con numerosas canciones de gran pegada. Ahí quedan “Devil in the Details”, la efectiva “The Never-Ending Why” o “Kitty Litter”, que despierta el interés del oyente al inaugurar el compacto de manera arrolladora. Si “Bright Lights” es el delicioso tema romántico al que nos tienen acostumbrados, “For What It's Worth” se impone como primer single extraído del compacto y “Battle for the Sun” huele a segundo sencillo. También destacables resultan la pegadiza “Ashtray Heart”, bautizada con el primer nombre de la banda y adornada con curiosos coros en castellano, y una “Happy You're Gone” que crece ilimitadamente.

Placebo es un grupo con identidad propia, que a temporadas desaparece para luego resurgir. En esta ocasión recuperan la seguridad como conjunto, venciendo los síntomas de agotamiento manifestados en el pasado y recreándose en una posición desde la que rara vez decepcionan a sus fieles.

jueves, 11 de junio de 2009

Explosions in the Sky - The Earth Is Not a Cold Dead Place (2003)

Explosions in the Sky - The Earth Is Not a Cold Dead PlaceExisten pocas palabras en el diccionario que puedan definir la música de Explosions in the sky, su música es demasiado imprecisa. Se puede concretar que son instrumentales, que todo gira entorno a elaboradas melodías de guitarra, pero sin ninguna pretensión de virtuosismo, casi al contrario, se busca la sencillez. Si existe una palabra cercana a su música esa es melancolía. Porque cada nota que sale de los instrumentos de estos cuatro chicos de Texas es una evocación a la emoción: recuerdos, paisajes y ese tipo de cosas que aún sonando tan cursis son de las que muchas veces nos alimentamos para vivir.

Earth is not a cold place, oficialmente su segundo trabajo (despegaron con una maqueta de la que sólo existen trescientas copias), es un ejercicio de honestidad. Han simplificado aún más los abalorios que tanto contaminan a los grupos instrumentales y han conseguido una personalidad propia que les aleja completamente de las viejas y dolorosas comparaciones como aprendices de Godspeed You Black Emperor o Mogwai. Ya podemos hablar de una banda con alma propia, aunque utilicen todos los manidos recursos de eso que llaman “post rock” los que siempre van por la vida etiquetando todo lo que encuentran.

Estos manidos recursos vienen a ser ambientes largos, canciones sin prisa, subidas constantes de la intensidad y el silencio como un valioso aliado. No son mortalmente novedosos, pero tampoco creo que lo pretendieran. Su música llega y basta. Además produce la extraña sensación de que cada vez que nos enfrentamos al disco nos parece completamente diferente, completamente nuevo.

martes, 9 de junio de 2009

Sufjan Stevens - Illinoise (2005)

Sufjan Stevens - IllinoiseEl señor Sufjan Stevens ha tenido tiempo para todo desde que en el año 2000, sacara su disco de debut A Sun Came (Orchard). Desde el folk de cuento de hadas que retrataban los temas en este primer trabajo, hasta la electrónica vanguardista de Enjoy Your Rabitt (Asthmatic, 2001). Así pues, en este 2005 nos ofrece Illinoise (Asthmatic Kitty, 2005), fruto de su grandísima imaginación y poder de composición, y su segundo homenaje a un estado norteamericano tras el dedicado a Michigan en Greetings from Michigan, the Great Lakes state (Asthmatic kitty, 2003). Veintidós canciones con el elemento común de la ofrenda, pero cada una con su propia vida y una gran base instrumental: violín, trompeta, piano, banjo y guitarra acústica, todo ello asentado, en ocasiones, sobre unos coros que aun le confieren un sonido más homogéneo.

Concerning the UFO sighting near Highland, Illinois es la obertura del disco, y el trío formado por ésta, el interludio de cuento de The black hawk war, or, how to demolish an entire civilization, y la obra maestra absoluta que es Come on! Feel the Illinoise! (en el que algunos ven un guiño a Close to me de The Cure en una parte del estribillo) confirman lo imprescindible de esta gran obra musical.

No faltan canciones folk con grandísimo calado, como Casimir Pulaski day, Jacksonville o The predatory wasp of the palisades is out to get us!. Pero hay que hacer mención especial a cuatro temas que, dicho sea de paso, son un compendio de todo lo que ha hecho hasta ahora nuestro protagonista. Este gran cuarteto comienza con una de las mejores canciones folk de su repertorio, John Wayne Gacy, Jr, a la que siguen el clásico instantáneo Chicago, la atrevida The man of Metropolis steals our hearts y la triste The seer’s tower.

Un disco repleto de magia, como los cinco intermedios musicales que incluye y con los que, por si no fuera suficiente, nos traslada más lejos aun en su ideario sónico, aquél que culmina en un maravilloso “fin de fiesta”, la despedida ideal: Out of Egypt.

Así pues, confirmado queda Sufjan Stevens, como uno de los creadores más geniales de su tiempo.

viernes, 5 de junio de 2009

Bright Eyes - I'm Wide Awake, It's Morning (2005)

Bright Eyes - I'm Wide Awake, It's MorningConor Oberst tan solo tiene 29 años, pero tiene ya sobre sus espaldas una carrera musical ciertamente dilatada, empezó tocando, con tan solo 13 años en una banda llamada Commander Venus que llegó a publicar dos discos y continuó con otros proyectos hasta que ya como Bright Eyes encontró la mejor forma de canalizar su música y sus emociones.

Bright Eyes nunca ha sido un grupo como tal, en realidad es el proyecto personal de Oberst, que cuenta para sus grabaciones y actuaciones con colaboraciones puntuales de músicos de diversas procedencias, con esta forma de trabajar Bright Eyes han publicado ya, desde 1998, seis discos, un balance ciertamente nada habitual en nuestros días.

El sonido de Bright Eyes se acerca bastante al de las primeras grabaciones de Bob Dylan, con quien frecuentemente es comparado Oberst, sobre todo en la forma tosca, rudimentaria y casi improvisada de grabar e interpretar, Oberst maneja sus canciones a menudo de una forma bastante elemental, haciéndose acompañar tan solo de su guitarra acústica, que tampoco domina demasiado, entregándose en vueltas primitivas de acordes sobre las que va desgranando sus interesantes reflexiones y pensamientos con su peculiar, temblorosa y dramática voz, todo esto conjugado es lo que hace que la música de Bright Eyes funcione perfectamente como vehículo emocional con una importante carga emotiva que atrae y atrapa al oyente.

Aún con estos puntos en común, esta mas que claro que las comparaciones con Bob Dylan que se ofrecen en varios medios son exageradas, aún le queda mucho camino a Oberst si quiere aproximarse de verdad a los niveles de excelencia del huraño Robert Zimmerman.

“I’m Wide Awake It’s Morning” ha salido en este 2005 de forma conjunta con “Digital Ash In A Digital Urn”, otro disco de Bright Eyes en el que Oberst hace una sorprendente incursión en la música electrónica, un disco que aún con buenos momentos ha de ser considerado mas bien como una anécdota en la trayectoria de la banda, que siempre se ha servido de la calidez de los instrumentos tradicionales para construir su música.

Quien haya seguido desde el principio la trayectoria de Bright Eyes no encontrará en este “I’m Wide Awake…” demasiadas sorpresas, el disco se sigue moviendo en terrenos próximos al folk, al country-rock y al pop aunque la madurez como compositor de Oberst es cada día mas notable, entregando cada vez canciones mejor trabajadas y con mayor peso emocional, como “Lua” , “First Day Of My Life” o “Landlocked Blues” en las que Oberst retoma el pulso mas intimista y acústico de sus primeras composiciones, o en los magníficos y preciosos arreglos de temas como “We Are Nowhere”, “Old Soul Song” o “Train Under Water”. Temas delicados, sencillos y emotivos, con un sonido mas encuadrable dentro de esa difusa etiqueta de Americana.

Conor Oberst es un mas que notable compositor e interprete con un importante potencial aún por desarrollar, aunque Bright Eyes son ya desde hace tiempo una solida realidad en una escena norteamericana que parece estar dando signos de una fulgurante recuperación.