jueves, 30 de junio de 2011

Miles Kane - Colour of the Trap (2011)

Miles Kane - Colour of the TrapTodos conocíamos al bueno de Miles Kane, por ser el líder de los Rascals y junto a su amigo Alex Turner el de The Last Shadow Puppets. Ahora en 2011, Miles, ha decidido emprender su carrera en solitario con este Colour of the Trap, un disco realmente acertado con un toque retro british que convence y gusta a partes iguales.

El álbum que cuenta con la producción de Dan Carey y Dan The Automator, personas a cargo de bandas como Hot Chip, Franz Ferdinand, Kasabian y Gorillaz, tiene como colaboración de lujo la de Noel Gallagher en el tercer tema del álbum 'My Fantasy', una colaboración que según el propio Miles Kane, surgió en el último momento, ya que Noel apareció para tomar un café mientras se estaba mezclando el álbum y este se apuntó a tomar parte en uno de los temas.

En cuanto a temas destacados en Colour Of The Trap, llama principalmente la atención 'Rearrange' un tema pegadizo y con fuerza, con una muy buena intro. Aunque a lo largo del álbum encontramos muchos buenos temas, como los ya anticipados 'Come Closer', canción que abre el álbum, e 'Inhaler' un buen tema de guitarras, y temas que todavía no habíamos escuchado como 'My Fantasy' y 'Happenstance'. Todo ello, en un muy buen disco con cositas que recuerdan al de The Last Shadow Puppets, pero que desde mi punto de vista está un escalón por encima de aquél The Age Of The Understatement de 2008.

lunes, 27 de junio de 2011

Grand Archives - The Grand Archives (2008)

Grand Archives - The Grand Archives
Después de oír el disco de debut de Grand Archives, el grupo formado por Matt Brooke cuando abandonó Band Of Horses, no me cabe la menor duda: toda la magia de aquellos, que en el segundo disco parecía haberse diluido, se ha ido con él.

Porque Grand Archives firman un debut lleno de romanticismo, canciones con la piel desnuda y dispuestas a ser tu favorita del verano. Eso les ha ganado críticas bastantes duras. De hecho, la nota media de la mayoría de las publicaciones según Metacritic deja este disco al borde de bajar del 70. y eso, hoy en día, cuando se regalan por doquier estrellistas y sobresalientes, es casi un milagro.

Vamos, que la mayoría de los críticos que han escuchado a Grand Archives no los han entendido. Y volvemos a lo de siempre: uno de los grandes caballos de batalla de la crítica especializada (casi diría que uno de sus prejuicios más tópicos) es que del rock blando no pueden salir grandes discos ni grandes canciones.

Hace tres de años, parecía que eso iba a cambiar. Llegó gente como los Magic Numbers y reivindicaron una visión blandengue del pop y vencieron por KO. Cuando hay canciones, da igual que existan o no los riesgos, que suene muy radiofórmula o que hay hasta cierto punto un tono predecible en los discos.

Al debut de Grand Archives se le pueden sacar tantos defectos como se quieran. Pero yo, cada vez que lo oigo, no puedo dejar de pensar en esa frase que cierto crítico que no recuerdo dedicó al debut de R.E.M. y que venía a decir que los ángeles estarían en el cielo tocando con Rickenbackers estas canciones. En el primer disco de Grand Archives hay también mucho de celestial y de guitarras de doce cuerdas.

Perfectamente secuenciado, matizando las canciones débiles con las que vienen a continuación o las que las preceden, Grand Archives es un disco que se empeña en enseñarte las virtudes por encima de los defectos. Es bonito y cuesta trabajo encontrar algo malo que decir de él. Como la mayoría de la crítica parece empeñada (en este disco, que no en todos) en buscarle los tres pies al gato yo prefiero decir que aquí ahí un buen puñado de canciones mágicas.

Algunas parecen joyas para disfrutar en la intimidad, otras son mucho más de concierto (y me chivan que sus directos son ¡la bomba!) y, finalmente, las hay válidas para todos los momentos. En cualquier caso, desde hace unos días, éste es el disco que más escuchan mis vecinos: siempre que me lo pongo, subo el volumen y, simplemente, me siento bien de ser feliz a ratos. Y con él sonando, siempre. Muy grande.

jueves, 23 de junio de 2011

Sparklehorse - Vivadixiesubmarinetransmissionplot (1995)

Sparklehorse - VivadixiesubmarinetransmissionplotVivadixiesubmarinetransmissionplot se editó en 1995 y fue recibido por la crítica mundial con todo tipo de elogios. Quizás caló lo vulnerable de sus canciones más folk. Quizás hiciese tilín cómo los arrebatos más indie-rock (’Tears on Fresh Fruit‘) se colaban sin reparo entre cortes country. Quizás fuera la atmósfera de unas canciones que no eran de baja fidelidad pero sí sonaban a maqueta, tal vez porque no podían sonar de otro modo (pienso, por ejemplo, en ‘Saturday‘, que podría haber tomado forma de clásico, pero prefería parecer pequeña, joya escondida en un baúl de polvo). Quizás lo que llamase la atención fuese el tono abiertamente melancólico incluso en esos anti-éxitos rotundos como ‘Someday I Will Treat You Good‘.

Lo que está claro es que el debut de Sparklehorse sonaba y suena bastante único pese a estar hecho con retazos de los demás. En eso se parecía y mucho a los mejores discos de Camper Van Beethoven, imprescindibles del folk-rock raruno de los 80. Y David Lowery, líder de aquellos y también de unos Cracker mucho más “normales, supo encontrar en el debut de Linkous la misma esencia que él había derramado en los discos de su primera banda. Por eso su producción (con seudónimo) es parte inseparable del triunfo artístico de un disco que se inflama rápido y que emociona. A los que tanto que os gusta Wilco, ¿qué hacéis que no tenéis como canción de cabecera esa tremenda ‘Cow‘?

Dicen en Songmeanings, al respecto de la letra de ‘Spirit Ditch‘, que la música de Linkous acaba por ser una especie de Neil Young muy borracho pasado por el filtro de David Lynch. Es un curioso juego malabar de palabras y referencias que puede servir para definir la alocada brújula del debut de Linkous.

viernes, 17 de junio de 2011

The Magnetic Fields - 69 Love Songs (1999)

The Magnetic Fields - 69 Love Songs
Triple album creado por el genio Stephin Merritt y sus The Magnetic Fields.

No se que contaros de este album, sólo que el propio título lo dice todo: 69 canciones de amor. No son 69 cantos al amor, no, son 69 canciones que hablan de historias de amor, desamor, historias que a veces acaban bien y otras que no acaban tan bien, como la vida misma.

69 canciones dispares, que nos llevan del pop al folk pasando por el rock, toques jazz, ritmos exóticos y un largo etcétera, porque 69 canciones dan para mucho. Y es que en este disco pasas de parecer estar escuchando a los mismísimos Beach Boys, como a la siguiente canción creer estar en un concierto de Jesus & Mary Chain o retroceder en el tiempo y escuchar un grupo de cámara o música barroca.

El disco nació en el lejano 1999. Cada cd está compuesto de 23 canciones, creo recordar que ninguna excede los 3 minutos. La Primera canción empieza por la letra A y la última canción del último cd empieza por la letra Z.

Este disco, por derecho propio y porque se lo merece, está entre los grandes discos de la historia del POP. Darle una oportunidad, no hace falta eescuchar los 3 cd's de golpe, digerirlo poco a poco, pero seguro que tarde o temprano, acabaréis rendido a él.

sábado, 4 de junio de 2011

TV on the Radio - Nine Types of Light (2011)

TV on the Radio - Nine Types of Light
Diferentes proyectos han abarcado en los últimos años los diferentes miembros de TV on the Radio. Pero los resultados no terminaron de entusiasmarme. Ni David Sitek con su proyecto Maximum Balloon, ni Kyp Malone con Rain Machine consiguieron grandes resultados y tras el parón que hizo la banda para bucear en estas aventuras ha vuelto una de las bandas más solventes y regulares de los últimos años, TV on the Radio.

Nine Types of Light no es una obra que consiga calar rápido, únicamente ”Repetition” y el tema que pone fin al disco, ”Caffeinated Consicousness” tienen ese poder, pero eso no tiene que ser un inconveniente, claro. Pese a que tenga mayores dificultades debido a que es un disco más reposado, con el paso de las canciones y sobretodo con el de las reproducciones, va ganando enteros y si no llega al nivel de sus hermanos, al menos se queda cerca.

En esta nueva aventura los neoyorquinos nos ofrecen una faceta más sosegada y evocadora de su música, en la que las historias sobre relaciones humanas y el amor tienen un protagonismo considerable en un trabajo en el que los medios tiempos densos imperan sobre los temas de aire más funkie que escuchamos en Dear Science.

Un par de párrafos más arriba hablaba de los temas instantáneos que conseguían seducirme con mayor facilidad, el sonido punkie de ”Repetition” y ”Caffeinated Consicousness” son auténticos pelotazos, pero la mayor descarga de adrenalina llega con ”No Future Shock”, en el que la intensidad contenida es desbordante. Entre los medios tiempos también hay que destacar el gran trabajo que realizan en ”You”, en el single que sirvió como adelanto de esta nueva obra, ”Will Do”, los ritmos electrónicos de ”New Cannonball Run” y en especial, ”Killer Crane”, en el que sus juegos de cuerdas consiguen seducir gracias al uso de un melotrón y un banjo que hacen que este tema se salga de la norma general de Nine Types of Light.

Pese a ser el disco menos bueno de su carrera, a muchos les gustaría publicar algo así.

Os recordamos que el grupo estará presentando sus nuevas canciones en el BBK Live de Bilbao.

sábado, 28 de mayo de 2011

Isis - Panopticon (2004)

Isis - Panopticon
Escuchar Panopticon de Isis, es como si estuvieras en la orilla del océano, esperando gigantescas olas para chocar de frente contra ellas... al momento del impacto puedes sentir la densidad y el gigantesco poder del mar, y cuando finalmente pasa.. esperas en un momento de calma, viendo las aguas acumularse lentamente y lanzarse de nuevo hacia ti.

Si, es una descripción algo exagerada, pero es lo que mejor describe la grandeza de este disco, es música que te absorbe, que te lleva por todos esos paisajes sonoros a una velocidad apacible: pasando por momentos aplastantes donde los instrumentos chocan para crear una pared de sonido; mientras un grupo de voces intenta pasar para ser escuchado...

Y después vienen momentos de intensa relajación, voces calmantes y ambiente extraño. y sus lentas y pequeñas progresiones que construyen el sutil climax final para cada canción.

Una excelente fusión de Post-Rock y Metal, Panopticon es un disco que puedes poner como música de fondo mientras lees un libro o estudias; y no distraerá en lo absoluto. o también puedes sentarte y con mucho cuidado y atención disfrutar todo: las emociones que transmite, esa bella austeridad en la batería, el firme y constante estruendo del bajo, y la atmósfera pesada que transmite una sensación única, una sensación como... un objeto gigantesco moviendose perseverantemente hacia su objetivo; a través de cientos de obstáculos.

Cohesión y solidez impecables, Inmensidad... esas serian las palabras síntesis para esta música pro.

lunes, 23 de mayo de 2011

Architecture In Helsinki – Moment Bends (2011)

Architecture In Helsinki – Moment Bends
Vuelve la alegría y el pop de Architecture In Helsinki. La superbanda de Melbourne nos dejó en 2007 su último trabajo de estudio bajo el nombre Place Like This y no hemos vuelto a saber de ellos hasta ahora. Los multinstrumentistas vuelven a coger sus flautas, tubas, trompetas, baterías y sintetizadores para disfrutar como antes.

En Moment Bends vemos a unos Architecture In Helsinki más disco, con un predominio de los sintetizadores analógicos que no veíamos antes tan pronunciadamente. Otra colección de pop electrónico donde los diferentes instrumentos aparecen y desaparecen sorprendiendo al oyente y dejando una agradable sensación.

miércoles, 18 de mayo de 2011

The Vaccines - What Did You Expect From The Vaccines? (2011)

The Vaccines - What Did You Expect From The Vaccines?
Lo último que necesita el mundo de la música es otro disco de cuatro chicos de Londres que la prensa compara con los Ramones, The Jesus & Mary Chain y los Strokes. Desde Pitchfork y de hecho desde un poco antes del cambio de siglo, ya no hay quien se trague ningún hype del tipo de las islas y The Vaccines no van a encabezar precisamente la lista de lo mejor del año de la revista The Wire. Sin embargo, tienen cinco singles como cinco soles perfectos para hacer el macarra un rato. O bueno, toda la vida.

En The Guardian se han tomado en serio a The Vaccines y evidentemente, han salido decepcionados. La clave para disfrutar de su debut es responder a la pregunta que plantean en el título del disco lo siguiente: “nada”. El grupo no ofrece otra cosa sino himnos sobre bares y chicas, cargados tanto de energía (‘Wreckin’ Bar (Ra Ra Ra)’ dura menos de un minuto y medio) como de afectación (‘If You Wanna’ podría ser de los Raveonettes).

Tal vez gran parte de su gracia esté en que les gustan los años 50 y los 60, con sus girl groups, su Phil Spector, su reverb y sus canciones de chicos versus chicas, más que a la media (‘Wetsuit’, ‘Norgaard’). O que sólo con la ocurrencia de llamar un tema ‘Post Break-Up Sex’ ya tenían el aprobado ganado.

La segunda mitad no está a la altura y rimas como “All alone, all alone/ I, I am on my own” dan un poco de pena, pero en otro de los cortes cantan “Por el amor de Dios, déjanos ser jóvenes” y no es posible resistirse. ‘What Did You Expect From The Vaccines?’ dará un par de alegrías a los que esperaban ‘Is This It? 2′ del disco de los Strokes.

viernes, 13 de mayo de 2011

Panic! at the Disco - Vices & Virtues (2011)

Panic! at the Disco - Vices & Virtues
Para hablar del nuevo disco de Panic! At The Disco tenemos que remitirnos al 25 de marzo de 2008, fecha en la que la formación de Brendan Urie estrenó su su segundo álbum titulado "Pretty.Odd". El LP se vendió realmente bien en Estados Unidos pero la calidad del mismo fue cuestionada por gran parte de la audiencia y de la propia crítica, algo que afectó (positivamente) al conjunto de Nevada. Pese a que Ryan Ross y Jon Walker dejasen el grupo en 2009, el cantante Brendon Urie y el batería Spencer Smith tiraron adelante sus ganas de crear un disco que llegase a remontar lo ligeramente perdido con el segundo lanzamiento. Es a partir de su ambición que nació "Vices & Virtues", un tercer álbum que transmite aquello que, tres años atrás, algunos dimos casi por perdido.

"Vices & Virtues" es un disco variado, de fácil digestión que afina la utilización de recursos sonoros hasta un extremo incalculable. Entre los muchos elogios que puedo dedicar al mismo me quedo principalmente con que Panic! han conseguido hilvanar un LP que suena más fresco que el 99% de los que hemos escuchado en este último año. Esto tiene mucho mérito: casi nadie ha conseguido descifrar un pop punk que aunase la esencia de lo alternativo con el del pop más bailable. Eso es mérito practicamente exclusivo de los de Nevada.

Melodicamente consigue erigir algunos momentos ejemplares, caso de lo escuchado en Ballad Of Mona Lisa o Ready To Go. Pese a ello el característico sonido de Panic! se puede resumir en otros cortes. Memories o Trade Mistakes tienen lo que denominaríamos "el sello Panic!" que define a canciones con un pop sónico que llega a explotar en el momento que aparece en escena el estribillo.

Por otra parte también cabe destacar la capacidad de adaptación vocal de Urie: Brendon ha crecido y con ellos su experiencia a la hora de adaptar su voz para las más dispares exigencias. Se le nota cómodo y ello se transmite en cada uno de los diez temas que componen LP (quizás uno de los pocos puntos flojos del disco, se queda algo corto en cuanto a metraje).

Panic! At The Disco han conseguido crear un tercer álbum a la altura de su disco debut. Lo escucharéis una vez y querréis repetir y repetir. Puede que hayan salido muchos discos en estos últimos meses pero pocos tienen el ADN que hace tan especial a este "Vices & Virtues". ¡No os lo perdáis!.

martes, 10 de mayo de 2011

New Order - Low-Life (1985)

New Order - Low-Life
El tercer álbum de estudio de la banda de culto New Order supone, junto con Technique, el punto álgido de una carrera ejemplar como pocas y de capital importancia para entender la música de hoy. Con Low-Life, quizá su disco más equilibrado, la banda de Manchester consigue mostrar los caminos por los que transitará el rock en los años venideros, fundiéndolo con total naturalidad con la electrónica para crear así un sonido moderno y actual de enorme calidad estilística y melódica. Y lo hacen, en este maravilloso trabajo, con una colección de canciones de sobrecogedora belleza, con un sonido apabullante y una producción de primer nivel.

El disco tiene un inicio sobresaliente: en efecto, Love Vigilantes comienza con unos golpes de batería que pronto se ven acompañados por los dos estribillos entremezclados de guitarra y armónica para dar paso a la voz de Bernard Sumner en un tema que conjuga a la perfección la belleza del pop con la robustez del pop. A continuación, el pelotazo del disco, The Perfect Kiss, que yo siempre he considerado la mejor canción que he escuchado jamás, una apabullante mezcla de instrumentos clásicos con acompañamiento de sintetizadores, emuladores y secuenciadores para conformar uno de sus temas más míticos. Regresan a la calma con This time of night, un medio tiempo rockero con una guitarra vibrante, y con Sunrise recuperan toda la energía del mejor rock de clara ascendencia estadounidense. Continúan con Elegia, un delicado instrumental calmado y sugerente, que nos lleva a Sooner than you think y de nuevo la inmersión pop-electrónica, para desembocar en el segundo pelotazo del trabajo, la bailable e irresistible Sub-Culture, para finalizar de modo sobresaliente con Face Up, conjugando una vez más el rock y la electrónica con sorprendente naturalidad y excelentes resultados, en un tema alegre y optimista.

Banda de culto donde las haya, y que surge de las cenizas de Joy Division, la otra banda de culto por antonomasia, New Order suponen el puntal en el que descansa gran parte de la música pop-rock que se hace hoy en día. Sorprendería que en el ya lejano 1985 sonasen en su Low-Life tan actuales, anunciando futuras etiquetas como sonido Manchester o power-pop, si no fuera porque, y no por casualidad, son padres de todo ello. Si a eso se le suma su incuestionable talento para la construcción de maravillosos temas de pop-rock y su intuitiva forma de integrar la electrónica de forma sumamente elegante en la música, no es de extrañar que Low-Life sea un disco imprescindible a descubrir.

domingo, 8 de mayo de 2011

The Pains of Being Pure at Heart - Belong (2011)

The Pains of Being Pure at Heart - Belong
Dice el tópico que el tercer disco es la reválida definitiva y la prueba más dura que debe superar un grupo, pero en un caso como el de The Pains of Being Pure at Heart la cosa ya se pone dura con el segundo intento.

La culpa la tiene su debut homónimo de hace un par años, un absoluto shangri-la para los amantes con menos manías del C-86 y para un buen número de neófitos en el género, que les convirtió en unas de las bandas de pop independiente más queridas y valoradas del planeta. De ahí que ahora sea el momento de demostrar si lo suyo va en serio o es el enésimo hype de temporada.

Pues bien, tras escuchar "Belong", nos quedamos con lo primero, ya que los neoyorquinos han vuelto a entregar una colección de canciones de traca en la que abrazan nuevos referentes sin traicionar sus señas de identidad. De hecho, casi no se nota la mano de Alan Moulder y Flood, dueto estrella de productores que -gracias a dios, todo sea ha dicho- han respetado la esencia del pop epidérmico y ganador de los Brooklyn.

Los ecos a New Order de la ensoñadora "The Body", el punk pop de la vibrante "Girl of 1.000 Dreams" y los aires a lo Adorable de "Belong", se unen a nuevos clásicos made in The Pains of Being Pure at Heart que vuelven a dar nueva vida al indie pop de los ochenta. Ahí están para demostrarlo canciones redondísimas y gigantes como "Even in Dreams", "Too Tough", "Anne with an E" y "Heaven's Gonna Happen Now".

Prueba superada con nota.

viernes, 6 de mayo de 2011

Michael Jackson - Thriller (1982)

Michael Jackson - Thriller
El sexto álbum como solista del artista norteamericano Michael Jackson (tras su etapa Motown, es el segundo de su fructífera colaboración con Quincy Jones, después del exitoso Off the wall) es, indudablemente, uno de los más importantes de la historia de la música. Editado en noviembre de 1982, pasó un tanto desapercibido al principio, en parte por la polémica y racista decisión de la cadena de televisión MTV de pasar el videoclip de su primer sencillo, Billie Jean, únicamente de madrugada. Pero el boca a boca obligó a la cadena a cambiar, y cuando poco después John Landis filmó el celebérrimo videoclip de Thriller, se hizo historia.

La importancia de este disco es capital en muchos sentidos: inauguró la época de los superventas masivos, abrió al mundo la presencia de la hasta entonces poco conocida música negra, y puso al videoclip como elemento fundamental de promoción y consumo de la música. Obviamente, nada de esto hubiera sucedido precisamente con Thriller si no se tratase de un disco grandioso. Que lo es.

El arranque de esta perfecta máquina de pop, soul y funk producida con exquisitez por Quincy Jones es rompedor: los seis minutos de la arrebatadoramente bailable Wanna be startin' somethin' ofrecen al oyente una más que prometedora pista de lo que se va a encontrar a lo largo del disco. Con una base rítmica irresistible, la voz de Michael arropada por coros canta una canción totalmente bailable con un ritmo que se apodera de tu cuerpo. Baby be mine recupera el mejor sonido motown con toques de modernidad, mientras que el dueto con Paul McCartney en The girl is mine se convierte en una modélica balada romántica.

Una puerta chirriante, pasos, truenos y al aulido de los lobos dan paso a una de esas canciones míticas por derecho propio. Thriller, puro funk con arreglos de primer orden y estribillo inolvidable, hubiera justificado por sí solo el disco que titula; todo es sublime en el tema, desde la melodía de bajo sintetizado que conduce toda la canción, las estrofas y su célebre estribillo, los efectos de sonido y la voz cavernosa y risa demoníaca de Vincent Price que le sientan como un guante.

Pero la artillería pesada no ha hecho sino comenzar: le sigue Beat it, puro rock bailable magníficamente acompañado por la guitarra de Eddie Van Halen, y el ritmo contagioso hasta límites insospechados que ofrece Billie Jean, acaso el mejor tema del disco, con un excelente Jackson en el tratamiento vocal para un dance-pop que hace batir palmas y bailar de forma casi irremediable.

Human nature es un tema soul muy bien producido, mientras que P.Y.T. (Pretty Young Thing) recoge, como buena composición de Quincy Jones, el sabor de la música negra más clásica. Para cerrar el disco, una nueva balada, The lady in my life, con sabor clásico y muy comercial.

Era Thriller un disco concebido para resultar un éxito. Off the wall había demostrado a Jackson y Jones que su propuesta podía alcanzar cotas insospechadas a nada que se abrieran a otros públicos. Había que lograr que todos los temas del disco tuvieran su peso y que se acercasen a distintos gustos. Y había que componer auténticos temazos que, recibiendo con los brazos abiertos multitud de influencias, sonasen totalmente nuevos. Sumando a todo ello la inmejorable publicidad que suponía utilizar el naciente mercado del videoclip para pergeñar un asombroso tour de force de 13 minutos de duración con coreografías y pasos de baile nunca vistos por un grupo de muertos vivientes, se puede llegar a entender que estemos ante el trabajo discográfico más vendido de la historia. No era para menos.

martes, 3 de mayo de 2011

Bill Callahan - Apocalypse (2011)

Bill Callahan - Apocalypse
Cantautor americano de lo-fi, rock y folk nacido en 1966. Bill Callahan es el músico que mejor representa el rock norteamericano de fuertes raíces. Ha llegado un momento en el que parece que todo lo que hace Smog (antiguo alias de este genio) lo borda. Ya lo vimos hace 11 años con Dongs Of Sevotion y se han ido sucediendo las grandes obras hasta que hace dos años nos ofreció el mágico Sometimes I Wish We Were An Eagle.

Pero Bill Callahan, a pesar de haber compuesto trece álbumes, sigue mirando más allá de las barreras establecidas y vuelve a crear una maravilla que lleva por título Apocalypse. Emocionante desde el minuto uno, Bill ha dejado a un lado el romanticismo apreciado en sus dos anteriores trabajos para adentrarse en la oscuridad que empezó a descubrir en Smog.

Va y viene, escurridizo, el señor Callahan a lo largo de sus siete canciones, sin que puedas moverte al escuchar esa voz sufrida y los sonidos crudos de su guitarra. Si esto es lo que Bill Callahan considera el apocalipsis, es mucho mejor de lo que nos lo habían pintado.

jueves, 28 de abril de 2011

Panda Bear - Tomboy (2011)

Panda Bear - Tomboy
Panda Bear ha vuelto. Bajo este seudónimo se esconde Noah Lennox, una de las cabezas pensantes que forman Animal Collective y el que mejor parado ha salido en su proyecto en solitario, ya que todos los integrantes tienen sus aventuras más allá de Animal Collective como pudimos comprobar hace unas semanas en el EP Keep.

Hace cuatro años, Panda Bear publicaba el mejor trabajo de su carrera, Person Pitch y uno de los mejores discos que se habían hecho en mucho tiempo. Por esta razón, la expectación es máxima por escuchar el sucesor a esa joya.

Tomboy es otro disco mágico que se pierde entre la psicodelia experimental y el folk, con una esencia ambient y creando parajes extraños donde uno se puede perder sin ningún temor. Un disco, como su anterior, que se tiene que entender como un todo, como un ente global que en cada escucha va gustando cada vez más y más.

Noah Lennox se sitúa con Tomboy en un lugar de preferencia para los que buscan algo más en la música que el simple entretenimiento, esos oídos inquietos que intentan encontrar una experiencia nueva en cada escucha. Si es así, este es tu disco.

domingo, 10 de abril de 2011

The View - Bread and Circuses (2011)

The View - Bread and Circuses
Los escoceses vuelven en un gran estado de forma después de un segundo disco que quizá pecó de continuista y prematuro. Pero ahora, sin duda, este Bread and Circuses tiene lo necesario para volver a reconciliar los fans con los chicos que nos hicieron disfrutar tanto con canciones como 'Wasted Little Djs', 'The Don' y 'Same Jeans' entre otras.

Siempre es un placer poder volver a contar con la voz de Kyle Falconer y la música tan positiva y divertida a la que nos tienen acostumbrados estos escoceses. Nos encontramos de nuevo con un disco muy recomendable, que cuenta con canciones como 'Grace' y 'Sunday' como singles de presentación, con otras muy buenas como 'Tragic Magic', 'Walls' o una de las lentas 'Life', pero que destaca por la elección de un nuevo rumbo de la banda, un rock clásico guitarrero muy marcado en algunas ocasiones y una gran dosificación de temas lentos y rápidos, que hacen que la banda vuelva a tomar forma y a encandilarnos de nuevo a nosotros.

miércoles, 6 de abril de 2011

British Sea Power - Valhalla Dancehall (2011)

British Sea Power - Valhalla Dancehall
Desde que en 2003 se publicase The Decline of y hasta que en 2009 viese la luz A Man of Aran, aquel disco instrumental que sorprendiese por su inusitada sobriedad, British Sea Power se han forjado un nombre dentro de la música indie británica, huyendo de etiquetas o modas en que poder encasillarles, con una linea clara y definida. No habrá estridencias en su sonido postrock a medio camino entre Joy Division, The Cure, Manic Street Preachers, The Editors o Hope of the States, pero tampoco puede contarse ninguno de sus cinco discos como un error garrafal. Estabilidad en grado sumo.

En este Valhalla Dancehall el acercamiento que se intuía en el EP Zeus a la música electrónica se queda en eso, en un simple acercamiento, lo que, siendo sinceros, no es ni una virtud ni un defecto. Es un hecho, a secas. En Mongk II, donde la voz de Yan Hamilton queda difusa bajo los efectos del vocoder, se atreven a investigar sonidos axfisiantes y densos, pero a la hora de la verdad luego terminan tirando a su habitual lirismo. Who’s In Control y Observe The Skies son buenos ejemplos, con una batería y unas guitarras regresivas más que conocidas.

Extraño es el final del disco, en el tras la breve Thin Black Sail, de apenas minutos y medio, llegan los once minutos de Once More Now -que hubiera sido un final magnífico, muy en su línea- precediendo la épica y última Heavy water. Acaba el disco y tienes cierta sensación de descontrol, como de que algo se hubiese roto en su escucha. Mal que un grupo que se caracteriza por tener todo en su sitio, medido y calibrado, genere esta impresión.

Ha sido grabado en la isla de Skye, y la producción ha corrido a cargo del propio grupo y de Graham Sutton, responsable de discos de These New puritans o Jarvis Cocker, entre otros.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Erland & The Carnival - Erland & The Carnival (2010)

Erland & The Carnival - Erland & The Carnival
Ha pasado apenas un año desde la edición de su homónimo álbum de debut, una torrencial colección de canciones en la que mostraban sus intenciones: pop enrevesado en callejones oscuros, refinado y retorcido a partes iguales como los modales de un psicópata de novela.

Tiene cierta lógica que un grupo en el que participaran Simon Tong (The Verve, Blur y The Good, The Bad & The Queen) y David Nock, colaborador de The Orb y The Cult y miembro de los Firemen de Paul McCartney, busque un sonido alejado del común denominador inglés.

Al frente del proyecto, Gawain Erland Cooper, capaz de cantar sobre la más honda desesperación con cierto aire burlón y fantasmagórico. Obsesionados con lo macabro -la foto de portada documenta un supuesto caso de Poltergeist ocurrido en el norte de Londres a finales de los setenta- Erland & The Carnival son tanto un experimento en torno al folk británico y la novela gótica, como un grupo de pop con un encanto fuera de lo común, capaces de atraerte hacia una zona oscura en la que, lejos de formulismos, cada segundo es una sorpresa.

viernes, 25 de marzo de 2011

Beady Eye - Different Gear, Still Speeding (2011)

Beady Eye - Different Gear, Still Speeding
Parece que iba en serio o al menos de momento, pero la desintegración de Oasis es un hecho y ha dado el primero de sus frutos, de nombre Beady Eye, donde el menor de los Gallagher toma el mando acompañado de sus gregarios en la banda madre y se despacha con un disfrutable disco de rock and roll.

Different Gear, Still Speeding, producido por el siempre solvente Steve Lillywhite, no es ni es una versión mala de Oasis como muchos se aventuraban a pronosticar, ni el debut de la banda más grande el mundo, como el arrogante vocalista ha llegado a afirmar en más de una ocasión.

Nos encontramos ante un disco que no sorprenderá a nadie, pero que contiene ciertos aciertos. Empezando por un desencorsetamiento con respecto a anteriores obras y culminando en el sonido cristalino e instantáneo de un puñado de piezas convincentes: desde la impronta de "Four Letter Word" o "Standing on the Edge of the Noise", la solvencia de "Bring The Light"o la frescura de "Millionaire" y "For Anyone" al baladón de turno ("Kill for a Dream") o el guiño al omnipresente autor de “Imagine” (“The Beat Goes on”).

En resumen, un trabajo más afín a los gustos de Liam -más Lennon, más Kinks, más Stones- que a los de Noel -menos megalomanía, menos Paul Weller y sí,… menos estribillos memorables-.

Esperamos la réplica del hermano mayor para dentro de unos meses.

domingo, 20 de marzo de 2011

Saint Etienne - Foxbase Alpha (1991)

Saint Etienne - Foxbase Alpha
En 1991 (tal vez el último Zeitgeist de cambio radical en la cultura rock) los Saint Etienne eran el sonido de la posmodernidad. Todavía hoy escuchamos en los tracks de su lp debut, Foxbase alpha, los ecos de aquel futuro que ya había llegado.

Universalidad del lenguaje (electrónico) de la música. Globalización. Londres (podría haber sido cualquier otra ciudad) como epicentro del mundo en plena transformación. Cultura del sampler. House music. Polución, mercados de pulgas, lo "retro" en lo nuevo, el tráfico urbano, los edificios inteligentes.

Y nuevos códigos, derivados del dance y las drogas sintéticas, para ese rock que en la otra orilla del atlántico retrocedía hacia el olor a viejo del Grunge.

Tracks favoritos: el cover de "Only love can break your heart", de Neil Young. El clima dub de "I can´t sleep", la cristalinidad de "Spring". Todos temas que no envejecieron tan mal, después de todo.

El lenguaje universal: una música del mundo.

martes, 15 de marzo de 2011

Faith No More - The Real Thing (1989)

Faith No More - The Real Thing
The Real Thing es el tercer disco de Faith No More, publicado en 1989. Fue su primera grabación con Mike Patton como cantante y significó un punto de inflexión.

En este disco, Faith No More amplía su abanico musical combinando metal, hardcore punk, hip hop, funk, jazz, y soul. En este álbum aparece la canción más conocida, el single "Epic", y la que finalmente hace que la banda se congrege. Patton escribió las letras de las canciónes en 2 semanas. También incluye el cover de Black Sabbath, "War Pigs".

Es el álbum con mas ventas de la banda, vendieno 2 millones de copias en los Estados Unidos, y 4 millones en el resto del mundo.

lunes, 24 de enero de 2011

These New Puritans - Hidden (2010)

These New Puritans - Hidden“Somos anti-experimental, anti-distorsión, anti-vanguardia. Me interesa lo narrativo, la precisión, la claridad”. Así habla Jack Barnett de lo que su banda, These New Puritans, es en 2010 y de lo que persigue. ‘Beat Pyramid’ era un interesante ejercicio de búsqueda más allá del trillado revivalismo post-punk que ponía en evidencia a precedentes como Bloc Party y que, por qué no, puede ser un claro referente estético para The XX (a los que, paradójicamente, han teloneado recientemente). Pero no hacía presagiar un paso adelante tan brutal como este ‘Hidden’, una obra en la que el cuarteto de Southend se despoja voluntaria y radicalmente de cualquier etiqueta para labrarse una nueva vía en el pop, una tortuosa y espinosa, apasionante.

Vaya por delante que ‘Hidden’ es un disco de rock sin (apenas) guitarras ni samples ni cajas de ritmo, sino que se sostiene en dos pilares fundamentales: la percusión y la orquestación. Ritmos de hip hop dislocado al estilo Timbaland (trompetitas sintetizadas incluidas), ejecutados con máxima contundencia sobre todo tipo de elementos percusivos (incluidos esos espectaculares taikos japoneses, de dos metros de altura), sirven de robusta base para los cuidados arreglos de corte clásico que Barnett ha compuesto (para lo que tuvo que aprender a escribir música sobre pentagrama) para una orquesta de hasta trece vientos y coros (con la colaboración vocal de Heather Marlatt de los tétricos Salem), todo ornamentado con ruidos de sables, cadenas y otros efectos sonoros que los convierten en auténticos himnos de combate, choque y conflicto, como ejemplifica a la perfección (ya desde su mismo título) su primer single ‘We Want War’.

Este carácter belicista no es puntual ni casual y se extiende a lo largo de todo el disco, especialmente en ‘Fire-Power’ y (magnífica) ‘Attack Music’, en la que se hace más patente esa agresividad latente y sugerida que da vida al álbum, que se manifiesta en la fricción y el contraste entre esa mencionada oda a la rítmica atípica (tan inspirada, según la banda, por el compositor minimalista Steve Reich como por productores de hip hop tipo Madlib o el llorado J Dilla) y las fantasmagóricas voces infantiles que la conducen, que alcanzan sus momentos más escalofriantes en la potente ‘Orion’. Alternando pasajes más claramente hiphoperos como ‘Three Thousand’ con otros más clasicistas como la pianística ‘Hologram’ o la (casi) popera ‘White Chords’, ‘Hidden’ es una propuesta única que constituye un verdadero desafío para el oyente medio de rock y pop, que rompe esquemas y huye de la obviedad y la mediocridad, que es intrínsecamente moderna precisamente porque se aparta de cualquier moda y abre su propio camino.

viernes, 21 de enero de 2011

Caribou - Swim (2010)

Caribou - SwimHe de reconocer que no conozco la trayectoria de Caribou (proyecto del canadiense Daniel Victor Snaith), pero este Swim ha sido uno de los discos que más me han sorprendido en el 2010. Uno de estos descubrimientos tardíos que a veces ocurren, y que te hacen preguntarte por qué demonios no habías escuchado el grupo recién descubierto.

Caribou (al menos en este Swim) es sinónimo de electrónica elegante y orgánica. Esta música electrónica que te gustaría oír en un garito sofisticado. Música que no te importaría que estuviese algo más alta de la cuenta mientras estas tomando una copa. Música de baile, que lejos de sonar a maquinaria chirriante (aunque sin renunciar totalmente a ella) toma la ayuda de infinidad capas de instrumentos de cuerda, viento o percusión. Aderezado con la voz en falsete del propio Snaith, cantando sobre amores y desamores sobre temas que son puro ritmo.

Y aunque Caribou no deja de ser música de baile, no hay que desmerecer las hipnóticas atmósferas que se construyen entre la abrumadora cantidad de capas de sonido que conforman los temas de Swim. Hipnóticas, con cierto regusto psicodélico, nacen de canciones que parecen de beber de mil estilos a la vez, pero que al unirlos da como resultado algo realmente especial e inédito.

Snaith comentó que con Swim se propuso hacer música de baile que sonase como si estuviese hecha de agua. Creo que no hay mejor frase que resuma a este disco.

martes, 18 de enero de 2011

Edwyn Collins - Losing Sleep (2010)

Edwyn Collins - Losing SleepEl camino hacia la luz que ha recorrido Edwyn Collins tras sufrir en 2005 una doble hemorragia cerebral que a punto estuvo de apartarle de la música para siempre ha sido largo y difícil. Por eso este “Losing Sleep” es tan especial. Lo es no solo porque presenta a un Collins ya recuperado en gran parte de su enfermedad, sino porque también nos lo devuelve en su mejor forma, la de los primeros trabajos de Orange Juice.

Rodeado de amigos y fans (en el disco participan miembros de Franz Ferdinand, The Magic Numbers, The Cribs, The Drums, e incluso Johnny Marr), lo más gratificante de “Losing Sleep” es que las mejores canciones son las que vienen firmadas en solitario por el músico escocés. Tomen nota: “Losing Sleep”, “Bored”, “Over The Hill” y “Searching For The Truth”, las tres primeras cumbres absolutas de pop soul de guitarras, cortan la respiración. La guinda del pastel es “All My Days”, corte en el que Roddy Frame (Aztec Camera) contribuye con su guitarra cristalina.

Crónica emotiva de las luces y sombras de su recuperación, el nuevo disco de Collins fue una de las mejores noticias de 2010.

sábado, 15 de enero de 2011

Warpaint - The Fool (2010)

Warpaint - The FoolCuando alguien hace referencia a las chicas de California, automáticamente pensamos en el estereotipo que la cultura norteamericana se encargó de difundir durante muchos años: muchachas costeras simpáticas, enamoradizas y adictas al sol. Pero las Warpaint son un poco distintas: a través de su música se dibujan a sí mismas como las hijas malcriadas de los oscuros antros de la ciudad de Los Angeles.

El álbum debut del grupo, The Fool, creó una gran expectación alrededor suyo cuando se le encargó la difícil tarea de suceder a Exquisite Corpse, el EP que introdujo a sus intérpretes a la escena con el apadrinamiento de John Frusciante –el ex guitarrista de Red Hot Chili Peppers, quien participó en la mezcla antes de su edición–. Finalmente lanzado en las últimas instancias de 2010, logró hacer que estas señoritas consigan una nominación al BBC’s Sound Of 2011.

Warpaint se etiqueta a sí mismo dentro del movimiento del art rock (y una esquizofrenia al óleo de portada para su disco intenta hacerle justicia a ello), pero en su sonido es posible divisar, además, elementos de diversas corrientes, desde el rock psicodélico hasta el shoegaze. Canciones como Undertow, construidas sobre arquitecturas minimalistas y desarrolladas por punteos de cuerdas sutiles, recuerdan al sombrío dream pop mutado de The XX; mientras que los momentos puramente acústicos como Baby expresan las influencias folk de este colectivo.

La experimentación se hace presente en diversas ocasiones (como la inclusión de percusiones electrónicas en Bees, o el sampleo de coros infantiles en Composure), aún cuando el denominador común siempre es la melancolía, la tristeza y la oscuridad. Entonces, al servirnos un repertorio tan heterogéneo, estamos todo el tiempo considerando la idea de que la banda logró hacerle sombra a aquel EP con esta obra. Pero eso siempre quedará a criterio de cada uno.

miércoles, 12 de enero de 2011

Emerson, Lake & Palmer - Tarkus (1971)

Emerson, Lake & Palmer - Tarkus
Emerson, Lake & Palmer (también conocida como ELP) fue una banda inglesa de rock progresivo que alcanzó su mayor popularidad en década de 1970, vendiendo más de 30 millones de discos y realizando multitudinarios conciertos.

El grupo fue formado en 1970 por el teclista Keith Emerson, el bajista, guitarrista y cantante Greg Lake y el batería Carl Palmer. Inicialmente iba a llamarse HELP, pues incluiría en sus filas a Jimi Hendrix, pero su muerte en septiembre de 1970, truncó el proyecto.

Emerson provenía del grupo The Nice, que ya había tenido éxito en la onda progresiva con 5 Lp's publicados, uno de ellos con el fabuloso "Five Bridges", una pieza que ocupa toda una cara del disco en directo con una orquesta filarmónica, pero el tema más conocido era el "Rondo", que más tarde EL&P también lo interpretaría en sus actuaciones. Greg Lake participó como bajista y vocalista en los dos primeros álbumes de King Crimson, y Carl Palmer fue batería de Atomic Rooster y del grupo de rock psicodélico The Crazy World of Arthur Brown.

Tarkus fue la obra maestra de la banda y, sin duda alguna, epicentro de todo lo que pueda denominarse Rock Progresivo. Es la perfecta representación de lo que un amante del Progresivo espera: una suite larga dirigiendo la obra, melodías imposibles y, sobre todo, sentimiento. Es tremendamente puro, eliminando la presencia de estilos externos muy utilizados dentro de este tipo de música (por ejemplo, del Jazz) y, cómo no, coqueteando con la locura.

El álbum gira en torno a una reflexión sobre la guerra y sus consecuencias, en la que Greg Lake deja salir toda su rabia. Tarkus es un híbrido mitad armadillo y mitad tanque, que se enfrenta a distintos enemigos a lo largo de la suite (dividida en siete partes) y que al final acaba siendo derrotado por una mantícora, para convertirse después en Aquatarkus. El integrismo religioso y la consecución de un fin (de discutible legitimidad) a cualquier precio son recursos muy utilizados en este disco.

La cara B del álbum la constituyen 6 temas de lo más variado, pero que cuentan con la garantía de calidad de ELP.

lunes, 10 de enero de 2011

Junip - Fields (2010)

Junip - FieldsJosé González debe de ser una de esas rara avis del negocio de la música a las que no les importa en exceso su ego. Digo esto porque, tras la escucha de Fields, el primer elepé de la banda sueca Junip, uno se queda con la sensación de haber terminado de escuchar otro magnífico trabajo del peculiar cantautor de ascendencia argentina, y no acaba de comprender porque cambia la rúbrica de su autoría.

Aunque no haya que restar méritos al batería Elias Anaya ni al teclista Tobias Winterkorn, muy correctos en sus funciones, Fields sigue sonando a José González, a esa extraña pero efectiva fusión de Joy Division y Sílvio Rodríguez. Desde el principio del álbum, el sonido de las cuerdas de nylon de la guitarra de González y su voz entre lejana y melancólica nos introducen de lleno en el maravilloso mundo de la música de Veneer (2003) o In Our Nature (2007).

Tampoco nos sorprende que el sueco siga en su línea, os lo anunciábamos pocos meses atrás, tras la publicación del EP Rope And Summit, que hacía las veces de aperitivo de este Fields que ahora tenemos entre las manos. Ni nos sorprende ni nos desagrada, ciertamente.

A nivel musical y de producción, Fields está cortado también por el mismo patrón de los anteriores trabajos de José González: Gran protagonismo del nylon, cientos y cientos de compases con la mínima variación rítmica o de tonalidad y, en esta ocasión, aumenta ligeramente el protagonismo de la percusión y de los pasajes de teclado. Tampoco se ha corregido uno de los problemas que siempre he visto al trabajo de José González, que es esa poca nitidez del sonido, esa saturación en las pistas que, personalmente, creo que no hacen más que lastrar la calidad de las realmente impresionantes composiciones de este genuino artista.

Sea como sea, Junip ha logrado poner en circulación un álbum sólido y digno, de mucho valor artístico, y temas como “Rope And Summit” o “Howl” resultan de muy gratificante escucha. Aunque si hay un tema que se eleve por encima de los demás ese es sin duda el sensacional “Don’t Let It Pass”. Otras, como “Off Point”, reinciden tanto en sonido de otros trabajos que resultan algo reiterativos. El disco nos sumerge en ese estado entre onírico e ingrávido al que nos tiene acostumbrado José González, por lo tanto, nos encontramos ante otro álbum crepuscular, que no apetece escuchar a la luz del día.

Especialmente adecuado para atardeceres de otoño o altas horas de la madrugada. No esperéis novedades, porque apenas las hay. Pero disfrutadlo, vale la pena.

sábado, 8 de enero de 2011

Sleigh Bells - Treats (2010)

Sleigh Bells - Treats

Si uno sobrevive al arrollador corte con el que Sleigh Bells abren Treats, entonces estará más que predispuesto a dejarse arrastrar por unas corrientes cargadas de estribillos pop que al fundirse con cascadas de noise turbulento, producen algún que otro remolino cargado de actitud punk y hiphopera.

Sleigh Bells se configura al en torno de una pareja de músicos que comparten las mismas inquietudes. Por un lado Derek Miller, ex guitarrista del grupo Hardcore Poison The Well, por otro lado la sexy Alexis Krauss que había tenido un papel de vocalista en el grupo Rubyblue. Su despegue llega tras un show en el festival CMJ festival, luego se patean todas las salas de conciertos de NY, adquiriendo suficiente notoriedad para que Diplo se quede, y les proponga como teloneros para su proyecto Major Lazer. Ahí es donde entran en contacto con la cantante M.I.A que los ficha para su ello N.E.E.T , y el resultado de todo ello es este atractivo álbum.

No es mera casualidad que M.I.A se quedará prendada de su sonido, ya que sus bases son tan galopantes y adictivas como pueden ser las que Diplo le acostumbra a dispensar. Precisamente el primer tema “Tell’em” ya tiene ese descaro y potencia que hablábamos, y la voz de Krauss se asemeja aquí al desparpajo de la de la shamil. Sin darte cuenta ya te encuentras atrapado por sus salvajes corrientes. También arrolla por potencia el siguiente tema que sigue “Kids”, un sube y baja que te ahoga con su fogosa caja de ritmos mientras aquí una dulce y suave voz de Krauss te intenta dar una mano para sacarte de las profundidades. Algo parecido, pero con una voz más punk de fondo, en el siguiente “Riot rhythm”.

Hacia su ecuador el disco recorre un tramo de aguas remansas, bajadas de revoluciones y de intensidad, y en definitiva poco excitantes, son temas como “Run The heart” o “Rachel” donde Krauss se convierte en La Roux. El río se vuelve a encauzar con el coreable estribillo de “Rill Rill”. Con un ritmo muy similar (de hecho es un ritmo muy recurrente en el disco, lo que puede llevar a la confusión de los temas) la corriente se desborda de energía, pegada y espíritu punk adictivo, todo tras el salto desde el que te lanza “Crown on the ground”.

Como suele pasar por estos casos, el asunto se pone peligroso con las endiablas guitarras y el explosivo sacudir al que te lleva la distorsión de “Straigh A’s”. Antes de desembocar en el mar, hay lugar a “A/B Machines” con un punteo de guitarras, y una producción entrecortada que nos recuerda lo arisco que es la tierra de dónde bebe su música.

Llegado al mar, podemos decir con la sonrisa de haber sobrevivido, que el trayecto, pese a su dificultad y la reiteración de ciertos pasajes, resulta plenamente estimulante, y su corto caudal potencia aún más la intensidad de estos violentos rápidos.

jueves, 6 de enero de 2011

Sufjan Stevens - The Age of Adz (2010)

Sufjan Stevens - The Age of AdzCalificar el ego inquieto de Sufjan Stevens como parte del llamado indie-folk parece haberse quedado obsoleto a estas alturas de la historia. Lo cierto es que no es algo que nos pille de sorpresa. El de Detroit ya nos había enseñado su capacidad para crear obras conceptuales y sinfónicas cuando decidió acometer su ambicioso proyecto de crear un disco por cada uno de los estados de la geografía norteamericana. Sin embargo, una vez pasado el estupor por tal titánica tarea, el resultado se quedó en dos entregas -más un bis- y la declaración del propio Stevens, entre la ironía y la incredulidad, de haber alimentado uno de esos mitos de la música de los últimos años.

Aparcado el proyecto, al menos de momento, el músico parece seguir apostando por el sinfonismo en sus composiciones. Al menos esa es la primera impresión que nos deja este The Age of Adz. Sin embargo, apenas pasados los dos minutos iniciales, Sufjan comienza con las hostilidades contra el espectador en forma de bombardeo electrónico. Y digo espectador, porque lo que nos presenta en esta ocasión el de Detroit es una música teatral, una imaginaria banda sonora de una ópera apocalíptica salpicada de beats electrónicos, coros, fanfarrias y hasta de una orquesta al completo.

Repito. Quien quiera recuperar el Sufjan Stevens más folk, ese que se conformaba con acompañar su voz con un banjo o una guitarra acústica, que recupere discos como Seven Swans o Greetings from Michigan -ambos editados en el año 2004-. En este The Age of Adz la voz de Sufjan queda literalmente aplastada por una producción fastuosa, rítmica, operística hasta el extremo. Apenas quedan momentos de tranquilidad para el oyente, exceptuando temas como Now That I’m Older o Vesuvius. Junto a estos, composiciones como I Want to be Well o Impossible Soul -que cierra el disco con sus inabarcables 25 minutos- se encuentran entre lo más destacado del disco, aunque adentrarse a subrayar algo de entre los setenta y cinco minutos de excesos musicales resulte una tarea casi de encaje.

Finalizada la escucha nos queda la sensación de que quizás el exceso de envoltorio termine por distraer al oyente, incapaz de hacerse cargo del disco, de hincarle el diente, de cogerle el gusto. Resulta fascinante ver como Stevens decide asomarse al abismo de su propia música, a un lugar de no retorno que algunos calificarán como un suicidio artístico y otros como la obra maestra de un loco. Consciente de la nueva tarea titánica ante la que nos sitúa el músico de Detroit, sigue dándole vueltas y vueltas al disco, como intentando buscarle un sentido, algo a lo que aferrarse. Y sin embargo, parece que es el propio músico el que quiere que no tengamos ningún lugar al que agarrarnos, el que no tiene miedo a arriesgarse en su huida del territorio folk. Cada vez se hace más difícil seguir la pista de tipos como Sufjan Stevens.

martes, 4 de enero de 2011

Cherry Ghost - Beneath This Burning Shoreline (2010)

Cherry Ghost - Beneath This Burning ShorelineCherry Ghost son un quinteto de Inglaterra que debutaron en 2007 con Thirst for Romance, un album que recibió generalmente críticas positivas. Este año entregan Beneath This Burning Shoreline, un disco empapado de un sonido romántico, intenso y profundo presidido por la voz de Simon Aldred, un tipo cuyas cuerdas vocales traen a la mente aromas del Ian McCulloch más melódico. Los mejores temas de Beneath This Burning Shoreline tienen una presencia poderosa que exuda la melancolía y los dramas cotidianos que los podrían acercar a The Smiths.

Son canciones como Kissing Strangers, el primer single, toda una barbaridad. Una maravilla de canción de la que el cantante ha declarado sentirse realmente orgulloso y a la que describe como un tema al estilo de Frank Sinatra. La trotona Only a Mother y We Sleep on Stones, lujuriosamente arropadas por arreglos de cuerda y metal, y guitarras con trémolo, sugieren lo mejor del repertorio de Cherry Ghost, pero a veces destapan peligrosas tendencias que los hacen derivar hacia Coldplay.

Es una lástima que el resto de cortes no esté a la altura y, a pesar de tener buena factura, el resultado devenga en su conjunto monótono, largo en exceso y deslucido. Con un Barberini Square hubiera habido suficiente. Pero cuando dan en el clavo, Cherry Ghost facturan música de una belleza no muy lejana a lo que hace Richard Hawley.

lunes, 3 de enero de 2011

I Am Kloot - Sky at Night (2010)

I Am Kloot - Sky at Night10 años son los que llevan el tridente británico conocido como I Am Kloot, uno de aquellos conjuntos de folk que se ha ganado una buena reputación de culto de la cual parece que nunca han podido librarse y que les ha mantenido distanciados del éxito más mainstream. Con este último “Sky At Night” los tres artistas originarios de Manchester se han rodeado de dos productores de excepción (Guy Garvey y Craig Potter de la conocida formación Elbow) y el resultado ha resultado ser ciertamente interesante.

Si algo ha caracterizado a I Am Kloot a lo largo de los años ha sido ese folk destripado y sin ornamentación barata que tanto ha agradado a sus fans. Con “Sky At Night” los británicos consiguen introducir una serie de matices y detalles complementarios a nivel instrumental que consiguen que algunos de los temas que confeccionan el LP suenen perfectamente orquestados. ‘It’s Just The Night’, ‘I Still Do’ o ‘Lately’ suenan como una adaptación perfecta a los tiempos que corren pero I Am Kloot realmente llega a su punto álgido con ‘To The Brick’, una oda al alcoholismo de pub que suena realmente excelsa. Puede que I Am Kloot jamás llegue a la “Premier League” músical británica pero con discos como este ¿a quién le importa? Así sí que se hacen las cosas.