martes, 30 de noviembre de 2010

Metallica - S&M (1999)

Metallica - S&MUna orquesta sinfónica y una banda de metal, heavy, trash o lo que sea. Ése es el apetitoso mejunge que ha lanzó Metallica en "S&M", un disco que sobrepasa la línea de lo convencional y se acerca a la experimentación, en un arriesgado intento de conjugar dos estilos musicales distantes, opuestos y extremos.

El disco sabe bien. Es directo y eso, en una banda como Metallica, se aprecia y se agradece. Sin embargo, queda un sabor agridulce al escuchar este "greatest hits", y la razón no es otra que el cierto desaprovechamiento que se hace de la orquesta sinfónica. Creo que ha habido interesantes discos en directo de la banda que lidera Hetfield, y que a éste le podían haber dado un tono más básico, más sencillo, aprovechando así la riquísima y abultada cantidad de matices que uno alcanza cuando trata con una orquesta.

No obstante, ése es precisamente también el mérito de Metallica: la fusión del metal, del rock con el clasicismo y pureza de instrumentos sinfónicos. Es "S&M" un disco para escuchar con paciencia, con unos buenos auriculares en una tarde de domingo, a oscuras, condiciones que considero ideales para apreciar las intimidades del álbum. De la recopilación, una vez más jugosísima, me quedo con "Nothing Else Matters", "Bleeding me" (una joya de canción), "One" (indispensable en la discografía de Metallica) y "The outlaw torn" (particularmente, una de las canciones más incisivas e interesantes del álbum "Load").

Así, "S&M" es una oportunidad para que quienes desconocen la discografía de Metallica se acerquen. Y como digo al hablar de otros grupos, es importante saber cambiar el "chip". Hay que partir de la base de que se mueven en un contexto musical más agresivo, pero no por ello más tosco. Metallica ha sido capaz de crear un sonido propio, y eso en la música es quizás lo más difícil. Pocos grupos, salvo Beatles, Rolling, Elvis o Bowie, han sabido generar un sello particular. Entre esa lista de indispensables, de irreverentes artistas que han llegado a la cima se encuentra esta banda californiana. Sencillamente, Metallica.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Spoon - Transference (2010)

Spoon - TransferenceTransference, el séptimo larga duración de Spoon, es un álbum que no le sentará nada mal a los fans de la banda de Austin y que, a buen seguro, dada su facilidad de escucha, le acabará gustando al oyente medio que no había logrado engancharse a sus anteriores trabajos.

Tres años después de su disco más exitoso hasta la fecha, Ga Ga Ga Ga Ga, los de Texas pulen aún más si cabe su Art rock para ofrecernos un producto muy elaborado, con un ritmo constante y sin más bajones en los once sencillos que lo componen que los irremediables silencios entre canción y canción. Desde “Before Destruction”, el tema que abre al álbum, hasta “Nobody Gets Me But You”, las melodias base de cada corte van fluyendo con la eficacia de un reloj suizo.

Hasta aquí todo bonito. Ahora bien, Transference no es, ni de lejos, cualquiera de sus dos anteriores álbumes. Simplemente, y pese a ser un producto bastante digno, que intenta resaltar la versión más rockera de Spoon, el disco no está a la altura. En Transference, es dificil encontrar en el disco la esencia pop de aquel Gimme Fiction (2005), no hay ni rastro de hits como I Turn My Camera On o Sister Jack, resulta costoso engancharse y, quizá, hay un exceso de positivimso en las letras que disipan toda la oscura atmósfera que acompañaba al grupo de Britt Daniel. Tal vez podríamos decir que la mejor virtud de Transference es que entretiene, lo cual ya es mucho, pero teniendo en cuenta los precedentes (y las expectativas, ya que el single Written In Reverse transmitía buenas sensaciones), el disco sabe a poco.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Linkin Park - A Thousand Suns (2010)

Linkin Park - A Thousand SunsLa banda de California rompe en este disco con cualquier rastro de sonido “nu metal” y se reinventan y reciclan asi mismos como artistas de musica de electrónica. El resultado es desde luego rompedor y alejado del sonido anterior de la banda. Quizas los fans de toda la anterior producción de esta banda se sientan algo decepcionados, pero merece la pena comprobar como esta gente se dedica a evolucionar y probar nuevas posiblidades artisticas.

Discutible, pero rompedor y merece la pena escucharlo.

Para que os hagais una idea de lo que se os viene, el producto fué definido por Mike Shinoda, el vocalista y uno de los miembros con más peso en el proyecto, como “comparable a ‘Minutes to Midnight’ pero con un ‘hilo de coherencia’“, tambien añadió que “es un poco más experimental” así como “esperamos que sea más vanguardista“, por si fuera poco tambien definió el album como “conceptual con diversos sonidos” y que “las 15 canciones son diferentes una de cada una“. Por si quedaba alguna duda el otro componente carismático del grupo, Chester Bennigton, señaló que es un album “muy complejo“.

El otro vocalista de Linkin Park, Chester Bennington, describió A Thousand Suns en su cuenta de Twitter no sólo como un álbum muy complejo con muchos elementos de hip hop y un sonido melódico, sino también, pesado. También mencionó en Twitter, que en el álbum se combinan elementos de Hybrid Theory y Minutes to Midnight.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Arcade Fire - The Suburbs (2010)

Arcade Fire - The SuburbsVamos a intentar dejar los tópicos a un lado; como por ejemplo que el tercer disco de una banda es el que tiene que confirmar las expectativas. La banda canadiense Arcade Fire lleva rompiendo tópicos desde que debutara con el incomparable Funeral (2004) , disco que nos dejó temblando; tres años más tarde regresaron con Neon Bible, bastante más oscuro y cargado que el primero, pero igualmente tremendo.

Ahora, otros tres años más tarde, regresan con este The Suburbs, su trabajo más diverso y completo. Un tanto más largo que los anteriores, la preciosa voz de Win Butler y Régine Chasagne se extiende durante 16 canciones en las que pasan de su versión más folk (“Wasted hours”), pasando por etapas bastante oscuras (“Rococo”) o temas más rock (“Month of May”). Mención especial merecen los temas que, personalmente, más me han llegado, como “Deep Blue”, o el dúo “Sprawl I” y “Sprawl II”, en el que parece que ambos cantantes hablen de sus infancias en los suburbios de una gran ciudad; realmente especial.

Uno de los discos más esperados de este 2010, The Suburbs emociona; sube y baja, y gana cada vez que lo escuchas. Y todo ello siendo el disco menos pretencioso de la banda, al menos en apariencia. Un grupo cada vez más maduro y más abierto, y que sin duda se está convirtiendo, gracias a discazos como éste, en candidatos a reyes de la música menos comercial.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Robert Plant - Band of Joy (2010)

Robert Plant - Band of JoyA nadie se le escapa que debe ser muy duro hacerse mayor en el basto universo de la cúltura pop, aunque lo sea en mayor medida si nos ceñimos al puro y más duro rock’ n roll. Un estilo que se ha nutrido y se nutre de la exaltación, desenfreno y desmadre propio de los años mozos. Claro, que si lo piensas un poco debe ser incluso más duro , si hace unos cuantos lustros que la banda en la que militabas desapareció, dejando un regero de leyenda tras de si. Porque ¿alguien imagina a un Brian Johnson o incluso a un Steven Tyler sin el amparo de su banda?. ¡Qué difícil pergeñar algo digno a la altura del prestigio que arrastras!.

A Robert Plant le ha costado unas cuantas décadas aunar las alabanzas de la crítica de diferente pelaje, incluidos todos aquellos a los que Led Zeppelin no les representa lo que las crónicas más entusiasatas afirman que fue o a los que, en el peor de los casos, sus discos les parecen aterradores.

Fue necesario un disco como el muy laureado “Raising Sand” (2007) junto a la cantante Alison Krauss, para que el nombre de Robert Plant estuviera de nuevo en boca de todos. Y sobre todo para que lo hiciera en la misma forma en la que lo estaban solistas como Lou Reed, Tom Waits o incluso Bob Dylan. Y claro, una vez descubierto el filón, sería de estúpidos cambiar la fórmula. Al contrario, mejor profundizarla y modificar los detalles justos para que sea un disco aún más unipersonal, en el que tu nombre no tenga que compartir estrellato con nadie.

Tan sólo con el del veterano y ya habitual Buddy Miller (guitarra y co-productor) que, aunque no es poca cosa, no te robará tanto protagonismo como la Kraus o incluso el anterior productor Daniel Lanois. Sin embargo hay que reconocer que tanto Robert Plant como Buddy Miller han hecho un trabajo estupendo difícil de superar. Por lo pronto han sabido escoger con mucho acierto y tino las versiones ocultas de blues pantanoso y folk cavernoso -por no decir cavernícola- que dan forma al disco.

Y tampoco se puede poner ningún reparo, más bien al contrario, de la maravillosa puesta en escena instrumental de un disco que suena perfecto y elegante en su modulación aterciopelada y estructura académica. Nada que objetar. Quizás la única pergunta que cabe hacerse es si estaríamos valorando de igual manera este trabajo si lo hubiera perpetrado un jovenzuelo de veintipocos años. Evidentemente no. Pero dudo que un jovenzuelo se hubiera sabido rodear de músicos de la categoría de Buddy Miller y sobre todo hubiera sido capaz de otorgar justo lo que cada canción requiere en un alarde de experiencia y sabiduría.

Ese es el mayor tesoro del genio de Robert Plant, su capacidad de interpretación trasciende y te atrapa. Un don reservado a unos pocos y que, por fortuna, puede macerar bien con los años si a uno no le pierde el norte de la vanidad o la autocomplaciencia. Magnífica obra, ilustrisimo sir.