domingo, 29 de noviembre de 2009

The Antlers - Hospice (2009)

The Antlers - Hospice
“Estás gritando, maldiciendo, enfadada, haciéndome daño, y luego sonriendo, y llorando, pidiéndome perdón”
.

El horror que supone sufrir un cáncer para el enfermo y sus seres queridos es retratado hasta el más mínimo detalle en ‘Hospice’, el primer disco de The Antlers, una banda de Brooklyn que autoeditó este álbum en marzo.

Peter Silberman rompió con su novia, se mudó de Manhattan a Brooklyn para evitarla y estuvo un año y medio deprimido sin salir de casa. Durante este tiempo se dedicó a grabar, allí mismo, un disco inspirado en un chico (él mismo, claro) que ve morir a una niña de cáncer de huesos en el Memorial Sloan-Kettering Cancer Center de Nueva York. Las referencias a la enfermedad en las letras, son explícitas, desde los tubos insertados en los brazos a “lo asonante de los indicadores de morfina”, pasando por una repetida mención al fémur y rozando a menudo lo macabro: “Sylvia, saca tu cabeza del horno. Vuelve otra vez a gritarme y a maldecir todo. Recuérdame otra vez cómo todo el mundo te traicionó”, lo que es además un homenaje a Sylvia Plath, la poetisa, novelista y autora de libros infantiles que se suicidó metiendo su cabeza en un horno, y cuyas ilustraciones ocupan la portada de la web del grupo.

Lo devastador de todas estas letras, que culminan en la descripción del momento de la muerte en ‘Shiva’, recordarán a muchos a los Arcade Fire que escribieron ‘Funeral’ después de sufrir varias pérdidas en su entorno. En una entrevista reciente Peter decía que le preocupaba que el disco sonara demasiado depresivo. “Es fácil hacer algo verdaderamente deprimente, pero me gustan las historias en que las cosas tocan fondo y de ahí, para arriba”.

Es quizá en esos momentos de subidón donde el grupo recuerda a Arcade Fire: en los intensísimos vientos “pelos-de-punta” de ‘Sylvia’ y en el final de ‘Wake’. Pero en general, The Antlers prefieren la contención o, como mínimo, manejan mejor el juego entre ambos extremos, el ruidista y el delicado (’Atrophy’), dejando en el camino momentos concretos, instrumentos y detalles que son verdaderas joyas a descubrir escuchando al grupo con cascos, de madrugada.

Uno de los grandes aciertos de ‘Hospice’ es su comienzo, el precioso prólogo instrumental que, recordando a los Godspeed You! Black Emperor, nos pone inmediatamente en situación del jodido dramón que nos espera, seguido además de la susurrada ‘Kettering’. Y ambas horrorizan lo mismo desde su inspiración “ambient” que la intensidad post-rockera de otros momentos del disco (como el centro de la misma ‘Kettering’). Porque precisamente ‘Hospice’ destaca por lo bien integrados que aparecen los distintos recursos sonoros: ‘Shiva’ parece una canción de cuna, el principio de ‘Wake’ salido de una película de los años 40 y ‘Thirteen’ podría estar cantada por la Feist más celestial.

Es probablemente esa versatilidad lo que termina de hacer este disco grande. Cada cual encontrará su favorita particular en las diez canciones aquí contenidas. Tras una escucha atenta a muchos sorprenderá que no seleccionemos ‘Sylvia’ como mejor canción del disco, y a lo largo de todas estas parrafadas, aún no hemos tenido tiempo de hablar del single ‘Bear’, que casi funciona como simple himno indie-rock, o ‘Two’, ese vómito de letra que tan bien resume la filosofía Antler.

Como el gran ‘Picaresque’ de Decemberists, ‘Hospice’ se cierra con una sencilla canción acústica. Aunque al cierre de ‘Epilogue’ irrumpirá una guitarra eléctrica adulterada que… ¿qué nos querrá decir? ¿Que nos queda la esperanza de que nuestro ser querido vaya a un lugar mejor? ¿Que podemos volver momentáneamente a la infancia cuando queramos? O lo peor: ¿nada?

viernes, 27 de noviembre de 2009

The Allman Brothers Band - Brothers and Sisters (1973)

The Allman Brothers Band - Brothers and SistersEl primer trabajo de la Allman Brothers Band sin la presencia de su guitarrista líder Duane Allman fue este admirable trabajo de bucólica portada y comunero espíritu, empapado de buen blues-rock y country-rock y destacado por la preeminencia guitarrera de Dickey Betts y el trabajo en los teclados de Chuck Leavell, futuro colaborador de los Rolling Stones.

Es el propio Betts el que destaca en la tarea compositiva, elaborando las canciones más importantes del disco, las excelentes "Ramblin' man", "Southbound" (blues-rock con toques soul y voz de Gregg Allman) o "Pony Boy" (en la que Dickey interpreta el dobro).
Su tema más recordado es la instrumental "Jessica", una pieza dotada de una mesmérica, atmosférica y elegante interactuación entre guitarra y piano, que erige a Betts y a Leavell como los dos segmentos básicos de este notable disco.

Gregg, aunque menos inspirado que su colega en la escritura, presenta cortes de gran calidad como "Wasted words", aliñado con una excelente slide guitar Dickey, o las bluesys "Come and go" y "Jelly Jelly", canciones en las cuales se puede apreciar el enraizamiento de la sonoridad de los Allman Brothers con las pautas más tradicionales de la música americana.
El bajista Berry Oakley fallecería en mitad de las grabaciones (sólo participa en dos piezas), siendo sustituido por Lamar Williams.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Julian Casablancas - Phrazes for the Young (2009)

Julian Casablancas - Phrazes for the Young
El cantante de los Strokes, que ya había hecho un disco en solitario anteriormente llamado ‘Is This It?' (todas las letras y la música eran suyas), publica ahora este raro, rarísimo ‘Phrazes For The Young’, que probablemente nadie podrá decir si le gusta o no, ni siquiera sus compañeros en el grupo o él mismo.

‘Phrazes For The Young’ es como una de esas obras de arte vanguardista que un día te parece una obra maestra y al día siguiente una mierda, hasta el punto de que se te ocurrirá que Julian Casablancas ha hecho esto solamente para aturdir a sus fans y para que los periodistas escribamos tonterías sobre su música. ¿No se hizo la música electrónica para bailar o para invitar al recogimiento? ¿Para qué la usa Julian? ¿De verdad ha sampleado a New Order o ha tomado melodías de la Human League? ¿Y si no, con qué intención lo parece en su single ‘11th Dimension’, que es… un llenapistas o un vacíapistas?

El disco, que aunque no lo parezca está co-producido por Mike Mogis, colaborador de Bright Eyes, desconcierta en muchos puntos. ‘Left Right In The Dark’ tiene un principio muy ‘Enola Gay’ y también muy Joe Crepúsculo, luego la estrofa es un rollo, pero el estribillo es bastante pegadizo para bien o para mal. Igualmente, ‘Glass’ incorpora una serie de sonidos ochenteros totalmente fuera de onda, pero presenta un estribillo brillante. Siempre entre lo que no se sabe si es parodia, en serio o fruto de un cuelgue, ‘4 Chords of the Apocalypse’ recuerda un poco a ‘Happy XMas (War Is Over)’, e incorpora un country (bueno, ya sabéis, “kind of”, por momentos casi parece una ranchera), que está gustando mucho, ‘Ludlow St’. Puede que esta gran “mierda del artista” sea la obra de arte que reivindican algunos, el tiempo lo dirá, aunque cuesta mucho, muchísimo pensar, que se hubiera editado de no estar firmada por quien está firmada.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Yes - Close to the Edge (1972)

Yes - Close to the EdgeProbablemente la alineación más memorable de la banda británica Yes es la integrada por Jon Anderson, Bill Bruford, Steve Howe, Rick Wakeman y Chris Squire; y su obra maestra, "Close to the Edge".

Considerada por muchos como una de las mejores expresiones del prog-sinfónico, en realidad no hay garantía alguna de que te enamores de este álbum. Quizá la voz de Anderson sea demasiado aguda para tu gusto, o quizá las letras sean muy "cósmicas" y con poco sentido literal (en realidad están inspiradas en el libro "Siddartha" de Herman Hesse), pero muchos reconocemos que se trata de una obra impresionante, dueña de un majestuoso sonido sinfónico que combina la sensibilidad del Rock con la virtuosidad del Progresivo. Al mismo tiempo, es uno de los primeros intentos para hacer una obra grandiosa, combinando varios temas en una especie relato épico dividido en varias partes.

¿Por qué se considera su obra maestra? Quizá porque es la culminación del sonido que empezaron a desarrollar en "Fragile" y "The Yes Album", mientras que los dos álbumes siguientes, "Tales from the Topographic Oceans" y "Relayer" ya se les pasa un poquito la mano. El álbum consta de sólo tres piezas, la épica y sinfónica "Close to the Edge", la rockera "Siberian Khatru", conectadas entre sí por la bella "And You and I".

"Close to the Edge" está dividida en varias secciones, de manera similar a una sonata clásica donde cada miembro de la banda pone lo mejor de sí para lograr que el resultado sea mayor a la suma de sus partes. Wakeman crea la atmósfera con el uso del Melotrón y en particular, el órgano de Iglesia, mientras que el efectivo bajo de Squire sirve de referencia mientras la música cambia y cambia. Las notas sincopadas que toca, particularmente durante el segundo movimiento, contribuyen en mucho a crear la emoción contenida en la pieza. Howe tiene varias apariciones impecables con su guitarra, todo guiado por la voz característica de Jon Anderson.

Si eres un amante del rock progresivo y aún no tienes este disco, mejor deja de leer esta reseña y consíguelo, pues te estás perdiendo de una gran obra. Este álbum, independientemente de que te guste o no, es uno de los pre-requisitos para entender de qué se trata el progresivo!!

martes, 17 de noviembre de 2009

T. Rex - Electric Warrior (1971)

T. Rex - Electric WarriorEl glam-rock fue un movimiento de muchísima popularidad y éxito surgido en Gran Bretaña en la primera mitad de los 70, que tuvo su origen en el genio Marc Bolan y su formación T. Rex, al que se unieron artistas de gran relevancia como David Bowie, The Sweet, Slade o Gary Glitter.

En el apartado estético se caracterizaba por unas llamativas y estrafalarias vestimentas y maquillajes y musicalmente combinaba en un cóctel explosivo la agresividad del primer rock 'n' roll con el desenfado y frescura del mejor pop representado en unos contagiosos estribillos.

"Electric Warrior" constituye, posiblemente, el primer ejemplo significativo de esta corriente musical. Pero la música de Marc Bolan es de una riqueza e innovación tan grandes que va más allá de una simple etiqueta.

Insólitas y muy particulares letras para unos temas de imaginativas y novedosas texturas sónicas halladas en piezas de primer orden como "Mambo Sun", "Cosmic Dancer", el número 1 británico "Get it on", la primorosa balada "Girl", la clase y elegancia destilada por "The Motivator", "Life's a gas" o la colérica "Rip-Off".

La sensual interpretación vocal de Bolan, apoyado en los coros por los ex Turtles Howard Kaylan y Mark Volman, se encuentra engrandecida por una rutilante producción de Tony Visconti, quien realza con su buen hacer en el apartado técnico unas ya de por sí soberbias composiciones.