lunes, 7 de diciembre de 2015

Lo que ha dado de sí el 2015

Aquí van los 20 discos que más he escuchado este año 2015. Bueno, quizás no son los que más haya escuchado, pero seguro que sí son los que más me han sorprendido o simplemente los que más curiosos me han parecido.

Están ordenados alfabéticamente porque no sabría muy bien cómo ordenarlos, dependen mucho del momento de la escucha o simplemente del estado de ánimo. Creo que hay un poco de todo, unos más independiente, otros un poco mainstream, más cañeros, más suaves, alguna que otra debilidad como Mogwai, en definitiva, un año entero de música.

Si podéis, darles unas escuchas porque algunos merecen mucho la pena.


Alabama Shakes - Sound & Color
Alabama Shakes - Sound & Color

Battles - La Di Da Di
Battles - La Di Da Di

Bill Ryder-Jones - West Kirby County Primary
Alabama Shakes - Sound & Color

Courtney Barnett - Sometimes I Sit and Think, and Sometimes I Just Sit
Courtney Barnett - Sometimes I Sit and Think, and Sometimes I Just Sit

Everything Everything - Get to Heaven
Everything Everything - Get to Heaven

FFS - FFS
FFS - FFS

Foals - What Went Down
Foals - What Went Down

Hop Along - Painted Shut
Hop Along - Painted Shut

James Bay - Chaos and the Calm
James Bay - Chaos and the Calm

Jamie xx - In Colour
Jamie xx - In Colour

Jason Isbell - Something More Than Free
Jason Isbell - Something More Than Free

Kitty, Daisy & Lewis - The Third
Kitty, Daisy & Lewis - The Third

Kurt Vile - B'lieve I'm Goin Down...
Kurt Vile - B'lieve I'm Goin Down...

Mogwai - Central Belters
Mogwai - Central Belters

Mumford & Sons - Wilder Mind
Mumford & Sons - Wilder Mind

Muse - Drones
Muse - Drones

Sleater-Kinney - No Cities to Love
Sleater-Kinney - No Cities to Love

Tame Impala - Currents
Tame Impala - Currents

The Arc - Yours, Dreamily,
The Arc - Yours, Dreamily,

The Vaccines - English Graffiti
The Vaccines - English Graffiti

miércoles, 6 de mayo de 2015

Alabama Shakes - Sound & Color (2015)

Alabama Shakes - Sound & Color
En su debut de 2012, Boys & girls, Alabama Shakes acuñaron una caliente mezcla retro de soul sureño negro y rock & roll blanco que funcionó. Fue el tipo de álbum vintage que podía gustar a los chicos de la universidad y a sus abuelos (los que compren discos), y los convirtió en un caso raro de éxito entre las nuevas bandas de guitarras en la era del streaming.

Ceñirse a esa fórmula hubiera sido tentador, pero Sound & Color muestra que este grupo aspira a ser mucho más que las caras en un póster de rock de raíces. Este álbum es más extraño, más fiero, más sexy que su debut en casi cada apartado. Sí, la cantante y guitarrista Brittany Howard todavía se marca sus inflexiones de R&B clásico, esos gritos y gemidos que llegan al alma; el guitarrista Heath Fogg todavía recuerda a la mano derecha de Al Green, Teenie Hodges, y al pilar de la Stax Steve Cropper. Pero son piedras de toque transformadas por una producción como de dispensario de cannabis.

La canción titular arranca el álbum con una declaración de intenciones. Notas de vibráfono flotan en una profunda reverberación, que sugiere un clásico inicio soul a fuego lento al estilo del Try a little tenderness de Otis Redding. Pero todo son preliminares: la voz de Howard entra por capas, estableciendo un salón de espejos, un juego de llamada y respuesta mientras las cuerdas discordantes remolcan la melodía y los toques electrónicos parpadean como el neón de un viejo bar.

A menudo hay una firme línea divisoria entre los estilos vocales de R&B moderno y lo que vino antes de ellos –sea Sam Cooke o Trey Songz–. Es genial escuchar cómo Howard ignora esas reglas. Sus vocales estiradas te llevan en un viaje de soul espacial en Gemini y se multiplican en las armonías de Over my head. Howard fuerza su voz en las canciones old-school, también: en el single Don’t wanna fight (de sonido Stax) o en el divertido reggae de Guess who. Y si echas en falta más rock, escucharle detonar la demanda de Gimme all your love –cantar se queda poca cosa como palabra– debería rivalizar con las experiencias musicales más vibrantes que tengas en 2015.

Las guitarras de Fogg y Howard se mantienen en plan minimalista, al servicio de las canciones, pero su paleta se ha enriquecido. Parte del crédito corresponde al productor Blake Mills, un guitarrista con magistral dominio tonal que es uno de los mejores mediadores entre el rock vintage y el moderno (puedes oír su trabajo en discos de Fiona Apple o Conor Oberst). El teclista de gira Ben Tanner adquiere un nuevo protagonismo al órgano y los sintetizadores; y el arreglista Rob Moose continúa mostrándose como la reencarnación en 2015 de Paul Buckmaster, colaborador de David Bowie y Elton John.

Las letras de Howard tienden a evitar hablar de asuntos concretos, y en ocasiones dan la impresión de ser decepcionantemente vagas. Pero el dolor, la frustración, el hambre, el asombro y la dicha en el huracán idiosincrásico de su voz –magnificada por una música de nueva imaginación y detalle– sobresalen de manera más clara que nunca.

martes, 21 de abril de 2015

Blitzen Trapper - Live Harvest (2015)

Blitzen Trapper - Live Harvest
Blitzen Trapper lanzó el pasado sábado, 18 de abril, este disco en exclusiva para el Record Store Day. Se trata de una grabación en directo de Harvest, clásico álbum de 1972 de Neil Young tocado en su totalidad. El álbum fue grabado en el transcurso de dos conciertos en el Portland Doug Fir Lounge.

Una maravilla para fans de Neil Young o de Blitzen Trapper.

martes, 14 de abril de 2015

Sufjan Stevens - Carrie & Lowell (2015)

Sufjan Stevens - Carrie & Lowell
Hay músicas que te reconcilian con el mundo, que son como las caricias, como los abrazos, como las sonrisas. Hay músicas que son como la amistad, ese soplo cálido que recorre la tierra para hacer a los hombres mutuamente felices. Hay músicas que salen del corazón, desnudas, como un rayo filtrado al amanecer por  una rendija y que eleva las motas de polvo que desprenden viejas fotos amontonadas en el álbum de los recuerdos.

El nuevo disco de Sufjan Stevens, músico de Detroit que consiguió poner de acuerdo a crítica y público con Illinois (2005), es un homenaje y una cura tras la pérdida de su madre. Carrie & Lowell contiene 11 canciones que son como gotas de rocío en el jardín trasero que mojan tus pies descalzos, que te dañan ligeramente y te hacen saltar, entrando bajo tu piel y tocándote el nervio. Lo dicho. Hay músicas que te reconcilian con el mundo.

Stevens se marca ahora un back-to-basics en toda regla. Y la depuración le sienta bien: este disco en tributo a su madre y padrastro (el título va por ellos, también pareja de portada) nos recuerda por qué deslumbró Stevens en un primer instante, es decir, por su caudal melódico y por la belleza de unos arreglos que elevan las composiciones sin ahogarlas. Ha vuelto.

viernes, 10 de abril de 2015

Paul McCartney and Wings - Wings Over America (1976)

Paul McCartney and Wings - Wings Over America
Aquí tenemos este directo a la antigua usanza, el único de la trayectoria de Macca, considerado uno de los mejores de todos los tiempos. Aquí los Wings demuestran con creces que no sólo hacían gran pop en forma de singles perfectos para la gran radio que se hacía en los 70, también eran una máquina bien ensamblada que facturaba excepcional rock and roll setentero. 

Este disco en su día tuvo acusaciones de haber estado excesivamente “retocado” en estudio. Esa polémica envolvió varios legendarios directos de las décadas de los 70 y los 80. Sea cierto o no, suena de miedo y ahora con la nueva remasterización en los míticos estudios Abbey Road, todavía mejor. A Paul y Linda les acompañaba una formación de lujo con especial mención para las guitarras y el piano de Denny Laine y las guitarras y el bajo de Jimmy McCulloch. En la batería Joe English y todos en las trabajadas voces. Además una sección de reputados músicos de viento.

Comenzaba el triple vinilo con la medley de más de 10 minutos que enlazaba “Venus and Mars”, “Rock Show” y “Jet”. No faltan lógicamente sus más triunfadores singles con “Band on the run”, “Live and let die” y “Maybe I’m amazed”, su favorita, a la cabeza. En la recta intermedia del concierto enlazan una serie de buenos temas más calmados, o incluso baladas, y también hay un amplio recordatorio a los Beatles con la floja “Lady Madonna”, la mediana “I’ve just seen a face” y las extraordinarias “Blackbird” y “The long and winding road”. Igualmente una breve pero emotiva versión de su super hit, “Yesterday”.
El segundo compacto, que vendría a ser el tercer vinilo de la edición original, es más rockero y en su trepidante final, además del mencionado “Band on the run” se despachan con “Hi Hi Hi” y “Soily”.
Aquí acabó lo mejor de Wings, pero fue un excelente colofón que podemos disfrutar a tope aún.

miércoles, 25 de marzo de 2015

Viet Cong - Viet Cong (2015)

Viet Cong - Viet Cong
De la unión de Matt Flegel y Mike Wallace, miembros de Women, y Monty Mounro, de Lab Coast, surge ahora Viet Cong, proyecto que conjuga a la perfección la intensidad abrasiva del post-punk y los torrentes de distorsión del noise con las melodías laberínticas y mutantes de Talking Heads y un acabado lo-fi. El cuarteto, cuya alineación completa Danny Christiansen, se dio a conocer en 2013 con “Cassette” y, tras estrenarse en Jagjaguwar con el single “Continental Shell”, han publicado su disco homónimo en 2015.

THEESatisfaction - EarthEE (2015)

THEESatisfaction - EarthEE
Stasia “Stas” Iron y Catherine “Cat” Harris-White han vuelto a hacerlo. En realidad, parece como si no hubieran salido de aquel estudio donde crearon en una suerte de alquimia, moviéndose entre el rap y r'n'b de sonido contenido, “awE naturalE”, su genial disco debut de 2012. En “EarthEE” siguen manteniendo esa esencia que no para de fluir y que escapa de etiquetas y clasificaciones al uso. Música urbana conectada a su tiempo pero que no deja de expandirse en su propia creación. Funk-psicodélico feminista con raíces soul en las que planea, entre parpadeos electrónicos, la inspiración y la luz inagotable de Nina Simone, Billie Holiday o Aretha Franklin.

Desde el inicio, con “Prophetic Perfection”, un sonido hipnótico, onírico, poético y combativo recorrerá cada uno de los surcos de esta segunda entrega, en la que Stas y Cat nos vuelven a invitar, en un ambiente más suave que en el disco anterior, a fluir entre las mil texturas de su universo. En canciones como “No GMO”, “Planet For Sale” o “Universal Perspective” se aprecia la búsqueda, la comprensión de nuestra propia existencia en el planeta Tierra, tema subyacente que marca esta aventura en trece pasos. Siguen afianzándose en la ruptura de los estereotipos de la música afroamericana moderna, con un mensaje más personal en el que regresa la conciencia social, el rechazo de la violencia y la homofobia.

Todo bajo una producción que no conoce límites, como la voces sensuales de Stas y Cat, que rapean en capas y se entremezclan como si fueran una. Sin lugar a dudas, este álbum consagrará al dúo de Seattle dentro de la “nueva black music”, y serán pieza fundamental en esta new wave que encabeza gente como Frank Ocean, Kendrick Lamar o Palaceer Lazaro (Ishmael “Butterfly” Butler) con sus Shabazz Palaces. Y si THEESatisfaction formaron parte del “Black Up” de Shabazz Palaces, Palaceer Lazaro hace lo propio compartiendo versos en varias canciones de “EarthEE”. También colaboran en este viaje Porter Ray, Meshell Ndegeocello, Taylor Brown y Erik Blood.

De esta forma THEESatisfaction nos vuelven a asombrar y superan las expectativas que ellas mismas crearon. “EarthEE” es un álbum inspirador y fresco, un complemento perfecto a un estado de ánimo introspectivo en el que hay que dejarse fluir y perderse una y otra vez.

lunes, 16 de marzo de 2015

Black Yaya - Black Yaya (2015)

Black Yaya - Black Yaya
David Ivar -reconocible vocalista de Herman Dune- se estrena en solitario bajo el pseudónimo de Black Yaya, con un disco cuyo aspecto no difiere demasiado del firmado en las entregas junto a su colega Néman. No esperen encontrar, por tanto, la habitual vía de escape acústica e introspectiva tomada por ese cantante que finalmente decide publicar al margen de su banda. El presente debut apuesta por vistosas melodías y una magnética interpretación vocal a cargo de su autor que, eso sí, se permite incluir una dosis adicional de dulce melancolía con respecto a su obra previa. Unas cualidades que se traducen en vistosa mezcla de folk y pop, con una mixtura equilibrada y perfectamente entendida que propicia encantadores resultados. Un conjunto de nueve canciones ágiles, reconfortantes y con un punto místico, que completan un bonito álbum capaz de motivar buenas vibraciones.

sábado, 21 de febrero de 2015

Father John Misty - I Love You, Honeybear (2015)

Father John Misty - I Love You, Honeybear
Tras “Fear Fun”, Joshua Tillman golpea de nuevo con su segundo disco bajo el nombre de Father John Misty, “I Love You, Honeybear”. ¿Alguien dijo folk? Al contrario. El pasado como batería de Fleet Foxes es casi anecdótico y en esta entrega lanza dardos cargados de ironía, cinismo y amor. 

Su alter ego (creado en 2012, tras varios años publicando como J. Tillman) se erige como un crooner pasivo agresivo, que flirtea con el uso y abuso de sustancias, el sexo y profesa religiones varias. Once canciones que caminan pisando la sombra de Harry Nilson o de un Lennon en solitario. 

Su magia reside en las letras, mordaces, genuinas, cargadas de sorna, pero también de un entendimiento del amor que va más allá de los finales felices y del azúcar, como “When You Are Smiling And Astride Me”, con ese aire Lionel Richie. Tillman intercambia diálogos al borde del desquicio y de ilusión, consigo mismo, con su alter ego y con cualquiera que se cruce en su camino. 

Once piezas en las que priman los arreglos, construyendo temas individuales, que se valen de violines (“Strange Encounter”), metales con gusto por el jazz, sintetizadores (“True Affection”) e incluso una banda de mariachis para la emocionante “Chateau Lobby #4”. Las primeras impresiones pueden resultar erróneas, ya que puede parecer un disco mucho más tranquilo que su antecesor e incluso algo monótono en cuanto a ritmo. 

Toca sentarse con una copa de whisky, acariciarse una barba imaginaria y soltar un sonoro suspiro mientras se aprecian los rincones humeantes de “I Love You, Honeybear”.

miércoles, 18 de febrero de 2015

TV on the Radio - Seeds (2014)

TV on the Radio - Seeds
Al grito de “How much do I love you?” arranca el sexto (si contamos la demo) trabajo de Tv On the Radio, y eso nos preguntamos nosotros, ¿cuánto nos gusta la banda de Brooklyn?.  Desde allá por el 2004 que escuchamos por primera vez "Staring at the Sun" supimos lo mucho que nos podía llegar a gustar la propuesta tan original de mezclar tantos estilos en tan pocas pulgadas. Posiblemente aquel Dear Science acabó por catapultar a una banda que se decidió a fusionar el Funk y el rock casi a partes iguales en creaciones complejas pero efectivas, solo así se entiende aquel arranque de “Halfway Home”. Cierto unos años más tarde llegó el decente aunque sobredimensionado Nine Types of Light, que también arrancaba desde la cumbre con la implacable “Second Song”. 

Para 2014, en Seeds, Tv On The Radio se han guardado los disparos más pegadizos para las entrañas del disco, con un arranque que muchos quisieran pero suave para ser ellos, “Quartz” da la salida a modo de alarma en un campo de concentración con un claro mensaje a la fidelización de los fans de más rodaje. El disco no decepciona ni para los voraces Hipstes-Mainstream ni para los fans de largo recorrido, porque como siempre  Tv On The Radio vuelven a barrer un espectro amplísimo de sonido.

Todo disco de los americanos queda invadido por la potentísima voz de Tunde Adebimpe, una de las armas más increíbles del grupo, que luce siempre mejor en los cortes más pisteros como “Careful You”, o en el súpersingle de este disco “Happy Idiot” con un juego de voces extraordinario o en la épica “Right Now”.

Mención especial a la británica “Could You” donde sin demasiado arreglos y con un espíritu pop la banda sale adelante de un experimento simpático y acertado, al igual que “Winter”, sucia pero manteniendo las señas de la producción que los han hecho grabar cinco discos. Aunque el disco también tiene algunas meteduras de pata de bulto, e intrascendentes como “Ride” una especie de versión de Arcade Fire en plan garajera que nada tiene que ver ni con ellos ni con el concepto que lleva el disco.

Gran Seeds que sigue completando una discografía de lo más aseada,  aunque este puede llegar a hacerse largo, nada menos que 55 minutos de duración para un grupo caracterizado por llegar y pegar, tal vez esa sea de las pocas pegas que pueda tener el Lp. Notable merecido para ellos.

Two Gallants - We Are Undone (2015)

Two Gallants - We Are Undone
El mundo en el que vivimos anda tan jodido que corremos el riesgo de perder las cosas auténticas, sin artificios, que le dan valor. Así piensan Two Gallants, y así lo hacen constar en “We Are Undone”, el álbum más completo de su carrera.

A pesar de haber crecido junto a bandas como The White Stripes o The Black Keys, Two Gallants nunca han tenido su “Seven Nation Army” ni su “Lonely Boy”. Y, a juzgar por su último disco, jamás lo tendrán. Su propuesta se basa en la fórmula guitarra + batería, sí, bebe del blues y del rock, también, pero sus canciones siempre han ido por caminos alejados de los hits llena estadios.

En “We Are Undone” (ATO, 2015), el dúo formado por Adam Stephens y Tyson Vogel reivindica su propia personalidad y la hace extensible a todo lo que se considera “auténtico”. La primera declaración de intenciones de esto la encontramos en la elección del productor del disco: Karl Derfler, ingeniero de sonido habitual de gente que no suele dar su brazo a torcer, como Tom Waits, Roky Erickson o No Doubt. No debería extrañarnos, pues, la contundencia de los temas que abren el álbum. La canción que le da título tiene uno de los mejores riffs de la carrera de Two Gallants, puro 80s, mientras que “Incidental” podría formar parte del repertorio de Cloud Nothings y es lo más cerca que han estado de crear una canción que nos haga botar.

A partir de la contagiosa “Fools Like U”, el disco empieza a mostrar las múltiples facetas de un dúo que se resiste a las etiquetas. La guitarra grunge deja paso al piano en “Invitation to the Funeral”, recordándonos a los añorados Dresden Dolls. Y el piano vuelve a otorgarle el protagonismo a la guitarra en “Some Trouble”, tal vez una de las canciones más redondas de la carrera de Two Gallants. En cualquier alegato por la autenticidad es indispensable volver a los orígenes y ponerlos en el lugar que se merecen. En “We Are Undone”, esta regresión llega en la segunda parte del disco, cuando Stephens y Vogel exploran sus raíces folk y country para entregarnos “My Man Go”, que no desentonaría en el repertorio reciente de Band Of Horses, la íntima “Katy Kruelly” o la balada (poco inspirada) “Heart Breakdown”.

Lo mejor del álbum, sin embargo, lo dejan para el final. “Murder the Season / The Age Nocturne” sintetiza sus dos vertientes (calmada / potente) en una única y brillante canción. Y, en “There’s So Much I Don’t Know”, Two Gallants nos hablan de lo mucho que ha cambiado San Francisco, su ciudad natal, y de lo que sucede cuando te sientes extranjero en tu propia tierra. Una sensación que también deben experimentar formando parte del panorama musical actual, lleno de propuestas artificiales y contrapuestas a un discurso tan auténtico como el suyo.

miércoles, 11 de febrero de 2015

Pond - Man It Feels Like Space Again (2015)

Pond - Man It Feels Like Space Again
Detrás de la genialidad del rock psicodélico de los populares Tame Impala, existen personajes y grandes músicos que forman o formaron parte de una banda con similares características, misma discográfica, mucha psicodelia y talento: sin duda, hablamos de Pond. Entre idas y venidas, en ambas bandas tanto Nick Allbrook como Kevin Parker han sido de gran importancia, y tremendos colaboradores a través de toda la discografía además de la marca personal de sonidos y estilos propios de cada uno.

Pond logró situarse entre los mejores discos en el 2012 con su cuarto álbum de estudio "Beard, Wives, Denim", un trabajo que se inunda de rock clásico sesentero y que por supuesto el público más exigente siempre agradece. El año pasado, se lamentó la partida de Nick Allbrook como bajista en Tame Impala, lo cual no fue del todo trágico, ya que hace unos días vio la luz Man, It Feels Like Space Again, el nuevo y esperado trabajo junto a su banda australiana, compuesto por sólo nueve canciones que desatan sonidos irreales, exuberantes y jugados, clásicos de la estética de Pond.

Con “Waiting Around for Grace”, Pond nos da la bienvenida a un ambiente con particulares sonidos y movimientos psicodélicos que fluyen hacia un rock más claro que se continua con “Elvis’ Flaming Star”, el cual juega con nuestros sentidos a través de traviesos riffs y percusiones, que se calman para recordarnos de algún modo al grandioso Bowie. En “Holding Out For You” bajamos el baile y sacamos el encendedor para amenizar la atmosfera, muy distinto a “Zond”, que trae de vuelta la fresca e infinita guitarra, la cual logra soltarnos aunque estemos en nuestro escritorio de trabajo o esperando cruzar la avenida, más aún si han visto el bizarro vídeo oficial y lo recuerdan.

Inmediatamente dan un salto a lo que usualmente predecimos de estas bandas psicodélicas, quienes mezclan sonidos espaciales con el rock de la vieja escuela reflejados en “Heroic Shart”, aunque claramente “Sitting Up On Our Crane” hace algo parecido, primero comienza retorciéndonos para luego converger en una tranquilidad entre voces y suaves instrumentos de seis minutos.

La enérgica “Outside Is The Right Side” regresa a los sintetizadores, mientras al otro extremo, nos encontramos con “Medicine Hat” y su acústica guitarra que desemboca en la canción homónima al disco, “Man It Feels Like Space Again” comprendida en una extendida duración de más de ocho minutos, que consigue llenar la lista de temas, con pasajeros y extraños sonidos que aparecen en una continuidad de cuerdas y percusión guiadas por la fidelidad en las voces de Nick Allbrook y compañía.

Este nuevo trabajo -no tan nuevo en realidad, ya que las pistas de Man It Feels Like Space Again existían desde el disco anterior, Hobo Rocket  (2013)- no forma parte de una evolución tal como banda, sino más bien son un conjunto de canciones creadas por músicos dinámicos y arriesgados que les gusta experimentar sonidos y ritmos nuevos en sus diferentes proyectos. No cabe duda que la marca de agua de Pond, y que para bien o mal comparte con Tame Impala, está presente gracias el estilo traído de la barra del tiempo musical que reúne la mezcla de un pop y rock entre los sesentas y ochentas, bañados en una distorsionada pero bien encaminada psicodelia, aunque lamentablemente hoy en día esto se ve eclipsado por posicionarse a la sombra de su banda hermana, lo cual dificulta catalogarla como una banda innovadora en su género. Sin embargo, merece un gran reconocimiento tanto por el talento como por la trayectoria, y por lo visto este nuevo álbum es un muy buen argumento para demostrarlo.