domingo, 14 de marzo de 2010

Girls - Album (2009)

Girls - AlbumLo malo que tiene el hype es que impide ver los grandes discos pequeños que han sido encumbrados con los mismos ojos que si los recibiésemos nuevos, sin mancillar. Eso es lo que podría pasar factura a Album, de Girls: cinco estrellas por doquier, 9,1 en Pitchfork, muchas voces hablando de que son lo más… y llega el momento de la resaca y la reacción contraria.

Diría que si nos ponemos a medir el disco debut de Chet White y Christopher Owens como si fuera lo más, seguramente nos sentiremos decepcionados. Pero lo siento, no lo pienso hacer, porque yo sólo le veo momentos de goce absolutos y unos cuantos bajones de intensidad musical que son menores, no afectan al tono general del disco y también podrían convertirse en canciones importantes en un futuro.

Hablo de tono general, pero realmente Album podría pasar como el disco menos coherente del año. En ningún momento suena a LP grabado del tirón, sino más bien a colección de singles (algunos muy tremendos, como ‘Hellhole Ratrace‘ o ‘Lust for Life‘) capturada a salto de mata.

Dos años después de formarse como grupo, Owens y White han mirado a su pasado, con casi treinta años cumplidos, y han capturado la esencia de su vida en 12 canciones. No, esto no es una obviedad: lo que en Album se narra son una retahíla de momentos de felicidad que pasaron sin que se diesen cuenta y que ahora, mirados con la perspectiva del tiempo, resultaron ser lo mejor de la vida.

Album no es un disco de derrotas, sino de oportunidades perdidas. Y no mira al pasado con ira, sino con la certeza de que si algo se perdió allí fue por culpa suya (y nuestra). O no lo supimos ver o sí lo hicimos, pero estábamos pasándolo demasiado bien como para prestarle toda la atención necesaria. Y no, eso no es melancolía.

Musicalmente, Album es consecuencia del rechazo y de la precariedad. A sus autores les hubiera gustado grabar un Pet Sounds, pero ni tenían banda ni productor ni espacio, sólo confianza:

“Se grabó en locales de ensayo con equipos rotos. Algunas veces el ordenador, que era realmente viejo, se colgaba y teníamos que empezar de nuevo. Y lo hacíamos todo de noche, de la una de la mañana en adelante, porque las bandas con las que compartíamos local nos echaban de allí. No les gustábamos”. – Chet White.


Lo mejor de todo es que, en ese ambiente y con esos mimbres, Album no es ni mucho menos un disco triste: es un soplo de vitalidad, un chute de sol directo al corazón (ojo, en una banda cuyo myspace afirma que su web oficial es una de drogas), una oda en forma de sonrisa californiana a las cosas que dejamos sin hacer y ya no haremos jamás. Todo ello envuelto a veces en fuzz o en ruido shoegaze y otras vestido de pop new wave (no, no es difícil oír a Elvis Costello en varias de sus canciones).

sábado, 13 de marzo de 2010

Atlas Sound – Logos (2009)

Atlas Sound – LogosEl prolífico Bradford Cox, líder de Deerhunter, no para quieto. Cuando en 2008 se sacó de la chistera ese trabajo en solitario, firmado como Atlas Sound, titulado Let the blind lead those who can see but cannot feel (4AD, 2008), al tiempo que con Deerhunter sorprendía a muchos con el alabado Microcastle (4AD, 2008), supimos que debíamos seguir la pista a todo lo que hiciera.

Logos (4AD, 2009) es un paso adelante, una confirmación. Si en su debut se notaba que había mucha experimentación “de habitación”, una mezcla de intenciones y tanteos, en Logos nos encontramos una fusión de ideas mucho más concretas, dando como resultado un proyecto más sólido. Aun así el disco es pura experimentación, pero destaca por su diversidad y frescura. Noah Lennox (Panda Bear, Animal Collective) colabora en el disco con el tema Walkabout, psicodelia pop que rebosa calidad y vanguardia. Al igual que Quick canal, homenaje al Krautrock con la colaboración, precisamente, de uno de sus máximos exponentes actuales: Laetitia Sadier de Stereolab. También debemos destacar la seducción de la que hace gala Sheila, una de mis favoritas, y los ritmos sesenteros de Criminals y An orchid. En definitiva, un gran disco de pop psicodélico y experimental, lleno de canciones con imaginación.

jueves, 11 de marzo de 2010

Adam Green - Minor Love (2010)

Adam Green - Minor LoveNi pretende sorprender con canciones grandilocuentes ni pierde el tiempo en dar vueltas sobre sus influencias. Cuando uno escucha el corto y, a veces intenso, último álbum de Adam Green, se da cuenta de que el cantante sigue pasándoselo igual de bien grabando sus canciones que cuando ha presentado sus anteriores trabajos en directo. Composiciones de poco más de dos minutos, donde el ex Moldy Peaches sigue divirtiéndose con el indie rock que tanto le gusta y contagia sus temas de una nada indisimulada tendencia hacia el folk en sus baladas y el country suave (“Don’t call me uncle”) y alejado de lo sofisticado que arrastra todo lo que hace. Llano y sin florituras. En eso consisten sus canciones.

Con Adam Green va a estar pasando continuamente lo mismo: hasta que llegue otro momento de gloria, sus canciones van a pasar por la comparación odiosa de ser repasadas con su obra magna de hace seis años, ese excelente “Friends of mine” que arrastra la memoria de esos cronistas que no ven más allá de su pasado anclado en el menguante paso a paso que ha recorrido el creciente trabajo del cantante norteamericano. Quizá muchos encuentren la mejor característica de su estilo en temas como “Give them a token”, pero eso da lo mismo. El disco ni pretende ser una obra que rompa esquemas ni falta que le hace.

Pero, igual que la cara vista de la luna, Adam Green no esconde el reflejo de ese Sol que nadie duda que esté, por lo menos, muy cerca de sus mejores composiciones; ejemplo de ello podría ser “Castles and Tassels” u otras tres o cuatro canciones de este último y nada desdeñable álbum. Sólo es cuestión de escuchar tres o cuatro veces “Minor love” para no dejarse llevar por la añoranza y darle un voto de confianza a este juerguista y afirmar, sin lugar a dudas, que ninguna de las canciones de este disco sobra. Que no es mucho; es todo lo que esperábamos de Adam Green, sin más. Mientras nos deleite con cosas como “Goblin” ó nos deje noqueados con otras con las que digamos que aún es capaz de hacer grandes canciones, ahí está la deliciosa “Bathing birds”, todo está hecho.

Y cuidado con darle un par de cervezas al chico cuando cante en directo. Se puede soltar con alguna canción “chapurreada” en castellano y quedarse tan ancho. Mientras ve el doble de la gente que esté en frente suyo, el resto puede divertirse de lo lindo. Porque ni tiene canciones aburridas ni un directo al que dé pereza asistir. ¡Ah!, y sus directos tampoco son los mejores del mundo ni entran en las estadísticas de mejores cantados, tocados y con mejores músicos de la historia: ¿Quién busca eso en Adam Green?. Los que le hemos visto y volveremos a verle tocar en directo, nunca.

viernes, 5 de marzo de 2010

Beach House - Teen Dream (2010)

Beach House - Teen DreamGrabado en Nueva York, en una antigua iglesia reconvertida en estudio llamada Dreamland con el productor e ingeniero de sonido Chris Coady (TV on the Radio, Yeah Yeah Yeahs, Blonde Redhead …) “Teen Dream” es el tercer ábum del duo de Baltimore Beach House y su debut en el sello de Seattle Sub Pop. Este disco es el que definitivamente va a catapultar a los americanos al lugar destacado que les corresponde. “Teen Dream” da voz a todo el universo de desenfrenada imaginación y ambientes de ensueño que el dúo (trio cuando tocan en directo) lleva desarrollando desde que publicaron su debut homónimo en Carpark Recors hace algo más de 3 años.

Poco a poco Beach House se han creado un nombre dentro del panorama indie más sofisticado con su pop sutil y de agradable cadencia; algunos los han querido meter ya en el carro de otros proyectos de pop luminoso y veraniego como Air Waves o Pearl Harbor.

Hacer un comentario a un disco puede ser complicado o facil debido al animo o desanimo que un disco contagia, este teen dream mas alla de ser soberbio por su calidad tiene algo especial, todo el album es una vuelta a casa, es reecontrarse con algo, lo que sea, es revival en todo sentido, lleno de melancolia que levita, Beach House construye paraisos sonoros con su timbre vocal.

martes, 2 de marzo de 2010

Midlake - The Courage of Others (2010)

Midlake - The Courage of OthersPese a que siguen teniendo un gusto horroroso para elegir las portadas de sus discos, es una suerte que la música de estos tejanos no vaya en concordancia con lo que nos podría parecer a primera vista. Dejando a un lado su cara más primitiva y el sonido lo-fi de su debut o los aires más barrocos, el ambiente en general más saturado y las atmósferas cargadas de su sonada continuación, “The Trials Of Van Occupanther”, este “The Courage Of Others” sigue explorando por otros derroteros.

El pop pastoral ha desaparecido del todo, la obsesión por todo lo que creó Brian Wilson también, lo único que se mantiene intacto es ese filón que les une a los trovadores de la canción de una América que en los setenta estaba trufada de este tipo de personajes.

La voz de Tim Smith, el verdadero eje sobre el cual bascula el grupo, es aún más grave que antes, más profunda, con más presencia. No necesita de alardes ni de pirotecnia, su registro robusto ya viste por si sólo a las canciones. Huyen de la complejidad de sus obras pretéritas, aquí predomina el uso de guitarras acústicas, la psicodelia como modelo a seguir y unas canciones que tienen todas el mismo hilo argumental. La inicial “Acts Of Man” o la soberbia épica de “Children Of The Grounds” sitúan al grupo en su verdadera dimensión.