Mandy, Indiana - URGH (2026)

Hay discos que no piden permiso para entrar. "URGH", el segundo álbum de Mandy, Indiana, irrumpe con la contundencia de quien ya no necesita presentaciones y sí tiene mucho que decir. Grabado durante una estancia intensa en una casa estudio cerca de Leeds, y marcado por la ceguera temporal que sufrió la vocalista Valentine Caulfield, este trabajo no es un segundo disco cómodo: es una declaración de urgencia.
El cuarteto franco-británico lleva su noise rock industrial hacia territorios más directos y físicos. La producción, más desnuda que en "I've Seen a Way" (2023), abraza una energía de club que golpea con precisión de techno y rugosidad de post-punk. Las texturas ásperas no son accidente: son arquitectura. Las letras de Caulfield en francés orbitan el genocidio en Gaza, la resistencia colectiva y la enfermedad propia, con una entrega que traspasa cualquier barrera lingüística.
Canciones destacadas:
🔴 Sevastopol - Autotune como arma, no adorno: la declaración de intenciones más brutal del año.
⚡ Magazine - De rock distorsionado a techno sucio en segundos; el viraje más audaz del álbum.
🌀 Dodecahedron - Estructura sólida y emoción en carne viva en perfecto equilibrio.
🕯️ Life Hex - Oscuridad ritual con ecos del horror juvenil de los noventa.
🗡️ Sicko! ft. billy woods - El hip-hop underground como bisturí en una herida abierta.
"URGH" es el sonido de una banda que muta sin perder el filo. Treinta y cuatro minutos de catarsis que no dan tregua ni piden que los quieras, solo que los escuches. ¿Puede el ruido ser también un acto político de resistencia?
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