miércoles, 6 de mayo de 2015

Alabama Shakes - Sound & Color (2015)

Alabama Shakes - Sound & Color
En su debut de 2012, Boys & girls, Alabama Shakes acuñaron una caliente mezcla retro de soul sureño negro y rock & roll blanco que funcionó. Fue el tipo de álbum vintage que podía gustar a los chicos de la universidad y a sus abuelos (los que compren discos), y los convirtió en un caso raro de éxito entre las nuevas bandas de guitarras en la era del streaming.

Ceñirse a esa fórmula hubiera sido tentador, pero Sound & Color muestra que este grupo aspira a ser mucho más que las caras en un póster de rock de raíces. Este álbum es más extraño, más fiero, más sexy que su debut en casi cada apartado. Sí, la cantante y guitarrista Brittany Howard todavía se marca sus inflexiones de R&B clásico, esos gritos y gemidos que llegan al alma; el guitarrista Heath Fogg todavía recuerda a la mano derecha de Al Green, Teenie Hodges, y al pilar de la Stax Steve Cropper. Pero son piedras de toque transformadas por una producción como de dispensario de cannabis.

La canción titular arranca el álbum con una declaración de intenciones. Notas de vibráfono flotan en una profunda reverberación, que sugiere un clásico inicio soul a fuego lento al estilo del Try a little tenderness de Otis Redding. Pero todo son preliminares: la voz de Howard entra por capas, estableciendo un salón de espejos, un juego de llamada y respuesta mientras las cuerdas discordantes remolcan la melodía y los toques electrónicos parpadean como el neón de un viejo bar.

A menudo hay una firme línea divisoria entre los estilos vocales de R&B moderno y lo que vino antes de ellos –sea Sam Cooke o Trey Songz–. Es genial escuchar cómo Howard ignora esas reglas. Sus vocales estiradas te llevan en un viaje de soul espacial en Gemini y se multiplican en las armonías de Over my head. Howard fuerza su voz en las canciones old-school, también: en el single Don’t wanna fight (de sonido Stax) o en el divertido reggae de Guess who. Y si echas en falta más rock, escucharle detonar la demanda de Gimme all your love –cantar se queda poca cosa como palabra– debería rivalizar con las experiencias musicales más vibrantes que tengas en 2015.

Las guitarras de Fogg y Howard se mantienen en plan minimalista, al servicio de las canciones, pero su paleta se ha enriquecido. Parte del crédito corresponde al productor Blake Mills, un guitarrista con magistral dominio tonal que es uno de los mejores mediadores entre el rock vintage y el moderno (puedes oír su trabajo en discos de Fiona Apple o Conor Oberst). El teclista de gira Ben Tanner adquiere un nuevo protagonismo al órgano y los sintetizadores; y el arreglista Rob Moose continúa mostrándose como la reencarnación en 2015 de Paul Buckmaster, colaborador de David Bowie y Elton John.

Las letras de Howard tienden a evitar hablar de asuntos concretos, y en ocasiones dan la impresión de ser decepcionantemente vagas. Pero el dolor, la frustración, el hambre, el asombro y la dicha en el huracán idiosincrásico de su voz –magnificada por una música de nueva imaginación y detalle– sobresalen de manera más clara que nunca.

martes, 21 de abril de 2015

Blitzen Trapper - Live Harvest (2015)

Blitzen Trapper - Live Harvest
Blitzen Trapper lanzó el pasado sábado, 18 de abril, este disco en exclusiva para el Record Store Day. Se trata de una grabación en directo de Harvest, clásico álbum de 1972 de Neil Young tocado en su totalidad. El álbum fue grabado en el transcurso de dos conciertos en el Portland Doug Fir Lounge.

Una maravilla para fans de Neil Young o de Blitzen Trapper.

martes, 14 de abril de 2015

Sufjan Stevens - Carrie & Lowell (2015)

Sufjan Stevens - Carrie & Lowell
Hay músicas que te reconcilian con el mundo, que son como las caricias, como los abrazos, como las sonrisas. Hay músicas que son como la amistad, ese soplo cálido que recorre la tierra para hacer a los hombres mutuamente felices. Hay músicas que salen del corazón, desnudas, como un rayo filtrado al amanecer por  una rendija y que eleva las motas de polvo que desprenden viejas fotos amontonadas en el álbum de los recuerdos.

El nuevo disco de Sufjan Stevens, músico de Detroit que consiguió poner de acuerdo a crítica y público con Illinois (2005), es un homenaje y una cura tras la pérdida de su madre. Carrie & Lowell contiene 11 canciones que son como gotas de rocío en el jardín trasero que mojan tus pies descalzos, que te dañan ligeramente y te hacen saltar, entrando bajo tu piel y tocándote el nervio. Lo dicho. Hay músicas que te reconcilian con el mundo.

Stevens se marca ahora un back-to-basics en toda regla. Y la depuración le sienta bien: este disco en tributo a su madre y padrastro (el título va por ellos, también pareja de portada) nos recuerda por qué deslumbró Stevens en un primer instante, es decir, por su caudal melódico y por la belleza de unos arreglos que elevan las composiciones sin ahogarlas. Ha vuelto.

viernes, 10 de abril de 2015

Paul McCartney and Wings - Wings Over America (1976)

Paul McCartney and Wings - Wings Over America
Aquí tenemos este directo a la antigua usanza, el único de la trayectoria de Macca, considerado uno de los mejores de todos los tiempos. Aquí los Wings demuestran con creces que no sólo hacían gran pop en forma de singles perfectos para la gran radio que se hacía en los 70, también eran una máquina bien ensamblada que facturaba excepcional rock and roll setentero. 

Este disco en su día tuvo acusaciones de haber estado excesivamente “retocado” en estudio. Esa polémica envolvió varios legendarios directos de las décadas de los 70 y los 80. Sea cierto o no, suena de miedo y ahora con la nueva remasterización en los míticos estudios Abbey Road, todavía mejor. A Paul y Linda les acompañaba una formación de lujo con especial mención para las guitarras y el piano de Denny Laine y las guitarras y el bajo de Jimmy McCulloch. En la batería Joe English y todos en las trabajadas voces. Además una sección de reputados músicos de viento.

Comenzaba el triple vinilo con la medley de más de 10 minutos que enlazaba “Venus and Mars”, “Rock Show” y “Jet”. No faltan lógicamente sus más triunfadores singles con “Band on the run”, “Live and let die” y “Maybe I’m amazed”, su favorita, a la cabeza. En la recta intermedia del concierto enlazan una serie de buenos temas más calmados, o incluso baladas, y también hay un amplio recordatorio a los Beatles con la floja “Lady Madonna”, la mediana “I’ve just seen a face” y las extraordinarias “Blackbird” y “The long and winding road”. Igualmente una breve pero emotiva versión de su super hit, “Yesterday”.
El segundo compacto, que vendría a ser el tercer vinilo de la edición original, es más rockero y en su trepidante final, además del mencionado “Band on the run” se despachan con “Hi Hi Hi” y “Soily”.
Aquí acabó lo mejor de Wings, pero fue un excelente colofón que podemos disfrutar a tope aún.

miércoles, 25 de marzo de 2015

Viet Cong - Viet Cong (2015)

Viet Cong - Viet Cong
De la unión de Matt Flegel y Mike Wallace, miembros de Women, y Monty Mounro, de Lab Coast, surge ahora Viet Cong, proyecto que conjuga a la perfección la intensidad abrasiva del post-punk y los torrentes de distorsión del noise con las melodías laberínticas y mutantes de Talking Heads y un acabado lo-fi. El cuarteto, cuya alineación completa Danny Christiansen, se dio a conocer en 2013 con “Cassette” y, tras estrenarse en Jagjaguwar con el single “Continental Shell”, han publicado su disco homónimo en 2015.

THEESatisfaction - EarthEE (2015)

THEESatisfaction - EarthEE
Stasia “Stas” Iron y Catherine “Cat” Harris-White han vuelto a hacerlo. En realidad, parece como si no hubieran salido de aquel estudio donde crearon en una suerte de alquimia, moviéndose entre el rap y r'n'b de sonido contenido, “awE naturalE”, su genial disco debut de 2012. En “EarthEE” siguen manteniendo esa esencia que no para de fluir y que escapa de etiquetas y clasificaciones al uso. Música urbana conectada a su tiempo pero que no deja de expandirse en su propia creación. Funk-psicodélico feminista con raíces soul en las que planea, entre parpadeos electrónicos, la inspiración y la luz inagotable de Nina Simone, Billie Holiday o Aretha Franklin.

Desde el inicio, con “Prophetic Perfection”, un sonido hipnótico, onírico, poético y combativo recorrerá cada uno de los surcos de esta segunda entrega, en la que Stas y Cat nos vuelven a invitar, en un ambiente más suave que en el disco anterior, a fluir entre las mil texturas de su universo. En canciones como “No GMO”, “Planet For Sale” o “Universal Perspective” se aprecia la búsqueda, la comprensión de nuestra propia existencia en el planeta Tierra, tema subyacente que marca esta aventura en trece pasos. Siguen afianzándose en la ruptura de los estereotipos de la música afroamericana moderna, con un mensaje más personal en el que regresa la conciencia social, el rechazo de la violencia y la homofobia.

Todo bajo una producción que no conoce límites, como la voces sensuales de Stas y Cat, que rapean en capas y se entremezclan como si fueran una. Sin lugar a dudas, este álbum consagrará al dúo de Seattle dentro de la “nueva black music”, y serán pieza fundamental en esta new wave que encabeza gente como Frank Ocean, Kendrick Lamar o Palaceer Lazaro (Ishmael “Butterfly” Butler) con sus Shabazz Palaces. Y si THEESatisfaction formaron parte del “Black Up” de Shabazz Palaces, Palaceer Lazaro hace lo propio compartiendo versos en varias canciones de “EarthEE”. También colaboran en este viaje Porter Ray, Meshell Ndegeocello, Taylor Brown y Erik Blood.

De esta forma THEESatisfaction nos vuelven a asombrar y superan las expectativas que ellas mismas crearon. “EarthEE” es un álbum inspirador y fresco, un complemento perfecto a un estado de ánimo introspectivo en el que hay que dejarse fluir y perderse una y otra vez.

lunes, 16 de marzo de 2015

Black Yaya - Black Yaya (2015)

Black Yaya - Black Yaya
David Ivar -reconocible vocalista de Herman Dune- se estrena en solitario bajo el pseudónimo de Black Yaya, con un disco cuyo aspecto no difiere demasiado del firmado en las entregas junto a su colega Néman. No esperen encontrar, por tanto, la habitual vía de escape acústica e introspectiva tomada por ese cantante que finalmente decide publicar al margen de su banda. El presente debut apuesta por vistosas melodías y una magnética interpretación vocal a cargo de su autor que, eso sí, se permite incluir una dosis adicional de dulce melancolía con respecto a su obra previa. Unas cualidades que se traducen en vistosa mezcla de folk y pop, con una mixtura equilibrada y perfectamente entendida que propicia encantadores resultados. Un conjunto de nueve canciones ágiles, reconfortantes y con un punto místico, que completan un bonito álbum capaz de motivar buenas vibraciones.