sábado, 21 de febrero de 2015

Father John Misty - I Love You, Honeybear (2015)

Father John Misty - I Love You, Honeybear
Tras “Fear Fun”, Joshua Tillman golpea de nuevo con su segundo disco bajo el nombre de Father John Misty, “I Love You, Honeybear”. ¿Alguien dijo folk? Al contrario. El pasado como batería de Fleet Foxes es casi anecdótico y en esta entrega lanza dardos cargados de ironía, cinismo y amor. 

Su alter ego (creado en 2012, tras varios años publicando como J. Tillman) se erige como un crooner pasivo agresivo, que flirtea con el uso y abuso de sustancias, el sexo y profesa religiones varias. Once canciones que caminan pisando la sombra de Harry Nilson o de un Lennon en solitario. 

Su magia reside en las letras, mordaces, genuinas, cargadas de sorna, pero también de un entendimiento del amor que va más allá de los finales felices y del azúcar, como “When You Are Smiling And Astride Me”, con ese aire Lionel Richie. Tillman intercambia diálogos al borde del desquicio y de ilusión, consigo mismo, con su alter ego y con cualquiera que se cruce en su camino. 

Once piezas en las que priman los arreglos, construyendo temas individuales, que se valen de violines (“Strange Encounter”), metales con gusto por el jazz, sintetizadores (“True Affection”) e incluso una banda de mariachis para la emocionante “Chateau Lobby #4”. Las primeras impresiones pueden resultar erróneas, ya que puede parecer un disco mucho más tranquilo que su antecesor e incluso algo monótono en cuanto a ritmo. 

Toca sentarse con una copa de whisky, acariciarse una barba imaginaria y soltar un sonoro suspiro mientras se aprecian los rincones humeantes de “I Love You, Honeybear”.

miércoles, 18 de febrero de 2015

TV on the Radio - Seeds (2014)

TV on the Radio - Seeds
Al grito de “How much do I love you?” arranca el sexto (si contamos la demo) trabajo de Tv On the Radio, y eso nos preguntamos nosotros, ¿cuánto nos gusta la banda de Brooklyn?.  Desde allá por el 2004 que escuchamos por primera vez "Staring at the Sun" supimos lo mucho que nos podía llegar a gustar la propuesta tan original de mezclar tantos estilos en tan pocas pulgadas. Posiblemente aquel Dear Science acabó por catapultar a una banda que se decidió a fusionar el Funk y el rock casi a partes iguales en creaciones complejas pero efectivas, solo así se entiende aquel arranque de “Halfway Home”. Cierto unos años más tarde llegó el decente aunque sobredimensionado Nine Types of Light, que también arrancaba desde la cumbre con la implacable “Second Song”. 

Para 2014, en Seeds, Tv On The Radio se han guardado los disparos más pegadizos para las entrañas del disco, con un arranque que muchos quisieran pero suave para ser ellos, “Quartz” da la salida a modo de alarma en un campo de concentración con un claro mensaje a la fidelización de los fans de más rodaje. El disco no decepciona ni para los voraces Hipstes-Mainstream ni para los fans de largo recorrido, porque como siempre  Tv On The Radio vuelven a barrer un espectro amplísimo de sonido.

Todo disco de los americanos queda invadido por la potentísima voz de Tunde Adebimpe, una de las armas más increíbles del grupo, que luce siempre mejor en los cortes más pisteros como “Careful You”, o en el súpersingle de este disco “Happy Idiot” con un juego de voces extraordinario o en la épica “Right Now”.

Mención especial a la británica “Could You” donde sin demasiado arreglos y con un espíritu pop la banda sale adelante de un experimento simpático y acertado, al igual que “Winter”, sucia pero manteniendo las señas de la producción que los han hecho grabar cinco discos. Aunque el disco también tiene algunas meteduras de pata de bulto, e intrascendentes como “Ride” una especie de versión de Arcade Fire en plan garajera que nada tiene que ver ni con ellos ni con el concepto que lleva el disco.

Gran Seeds que sigue completando una discografía de lo más aseada,  aunque este puede llegar a hacerse largo, nada menos que 55 minutos de duración para un grupo caracterizado por llegar y pegar, tal vez esa sea de las pocas pegas que pueda tener el Lp. Notable merecido para ellos.

Two Gallants - We Are Undone (2015)

Two Gallants - We Are Undone
El mundo en el que vivimos anda tan jodido que corremos el riesgo de perder las cosas auténticas, sin artificios, que le dan valor. Así piensan Two Gallants, y así lo hacen constar en “We Are Undone”, el álbum más completo de su carrera.

A pesar de haber crecido junto a bandas como The White Stripes o The Black Keys, Two Gallants nunca han tenido su “Seven Nation Army” ni su “Lonely Boy”. Y, a juzgar por su último disco, jamás lo tendrán. Su propuesta se basa en la fórmula guitarra + batería, sí, bebe del blues y del rock, también, pero sus canciones siempre han ido por caminos alejados de los hits llena estadios.

En “We Are Undone” (ATO, 2015), el dúo formado por Adam Stephens y Tyson Vogel reivindica su propia personalidad y la hace extensible a todo lo que se considera “auténtico”. La primera declaración de intenciones de esto la encontramos en la elección del productor del disco: Karl Derfler, ingeniero de sonido habitual de gente que no suele dar su brazo a torcer, como Tom Waits, Roky Erickson o No Doubt. No debería extrañarnos, pues, la contundencia de los temas que abren el álbum. La canción que le da título tiene uno de los mejores riffs de la carrera de Two Gallants, puro 80s, mientras que “Incidental” podría formar parte del repertorio de Cloud Nothings y es lo más cerca que han estado de crear una canción que nos haga botar.

A partir de la contagiosa “Fools Like U”, el disco empieza a mostrar las múltiples facetas de un dúo que se resiste a las etiquetas. La guitarra grunge deja paso al piano en “Invitation to the Funeral”, recordándonos a los añorados Dresden Dolls. Y el piano vuelve a otorgarle el protagonismo a la guitarra en “Some Trouble”, tal vez una de las canciones más redondas de la carrera de Two Gallants. En cualquier alegato por la autenticidad es indispensable volver a los orígenes y ponerlos en el lugar que se merecen. En “We Are Undone”, esta regresión llega en la segunda parte del disco, cuando Stephens y Vogel exploran sus raíces folk y country para entregarnos “My Man Go”, que no desentonaría en el repertorio reciente de Band Of Horses, la íntima “Katy Kruelly” o la balada (poco inspirada) “Heart Breakdown”.

Lo mejor del álbum, sin embargo, lo dejan para el final. “Murder the Season / The Age Nocturne” sintetiza sus dos vertientes (calmada / potente) en una única y brillante canción. Y, en “There’s So Much I Don’t Know”, Two Gallants nos hablan de lo mucho que ha cambiado San Francisco, su ciudad natal, y de lo que sucede cuando te sientes extranjero en tu propia tierra. Una sensación que también deben experimentar formando parte del panorama musical actual, lleno de propuestas artificiales y contrapuestas a un discurso tan auténtico como el suyo.

miércoles, 11 de febrero de 2015

Pond - Man It Feels Like Space Again (2015)

Pond - Man It Feels Like Space Again
Detrás de la genialidad del rock psicodélico de los populares Tame Impala, existen personajes y grandes músicos que forman o formaron parte de una banda con similares características, misma discográfica, mucha psicodelia y talento: sin duda, hablamos de Pond. Entre idas y venidas, en ambas bandas tanto Nick Allbrook como Kevin Parker han sido de gran importancia, y tremendos colaboradores a través de toda la discografía además de la marca personal de sonidos y estilos propios de cada uno.

Pond logró situarse entre los mejores discos en el 2012 con su cuarto álbum de estudio "Beard, Wives, Denim", un trabajo que se inunda de rock clásico sesentero y que por supuesto el público más exigente siempre agradece. El año pasado, se lamentó la partida de Nick Allbrook como bajista en Tame Impala, lo cual no fue del todo trágico, ya que hace unos días vio la luz Man, It Feels Like Space Again, el nuevo y esperado trabajo junto a su banda australiana, compuesto por sólo nueve canciones que desatan sonidos irreales, exuberantes y jugados, clásicos de la estética de Pond.

Con “Waiting Around for Grace”, Pond nos da la bienvenida a un ambiente con particulares sonidos y movimientos psicodélicos que fluyen hacia un rock más claro que se continua con “Elvis’ Flaming Star”, el cual juega con nuestros sentidos a través de traviesos riffs y percusiones, que se calman para recordarnos de algún modo al grandioso Bowie. En “Holding Out For You” bajamos el baile y sacamos el encendedor para amenizar la atmosfera, muy distinto a “Zond”, que trae de vuelta la fresca e infinita guitarra, la cual logra soltarnos aunque estemos en nuestro escritorio de trabajo o esperando cruzar la avenida, más aún si han visto el bizarro vídeo oficial y lo recuerdan.

Inmediatamente dan un salto a lo que usualmente predecimos de estas bandas psicodélicas, quienes mezclan sonidos espaciales con el rock de la vieja escuela reflejados en “Heroic Shart”, aunque claramente “Sitting Up On Our Crane” hace algo parecido, primero comienza retorciéndonos para luego converger en una tranquilidad entre voces y suaves instrumentos de seis minutos.

La enérgica “Outside Is The Right Side” regresa a los sintetizadores, mientras al otro extremo, nos encontramos con “Medicine Hat” y su acústica guitarra que desemboca en la canción homónima al disco, “Man It Feels Like Space Again” comprendida en una extendida duración de más de ocho minutos, que consigue llenar la lista de temas, con pasajeros y extraños sonidos que aparecen en una continuidad de cuerdas y percusión guiadas por la fidelidad en las voces de Nick Allbrook y compañía.

Este nuevo trabajo -no tan nuevo en realidad, ya que las pistas de Man It Feels Like Space Again existían desde el disco anterior, Hobo Rocket  (2013)- no forma parte de una evolución tal como banda, sino más bien son un conjunto de canciones creadas por músicos dinámicos y arriesgados que les gusta experimentar sonidos y ritmos nuevos en sus diferentes proyectos. No cabe duda que la marca de agua de Pond, y que para bien o mal comparte con Tame Impala, está presente gracias el estilo traído de la barra del tiempo musical que reúne la mezcla de un pop y rock entre los sesentas y ochentas, bañados en una distorsionada pero bien encaminada psicodelia, aunque lamentablemente hoy en día esto se ve eclipsado por posicionarse a la sombra de su banda hermana, lo cual dificulta catalogarla como una banda innovadora en su género. Sin embargo, merece un gran reconocimiento tanto por el talento como por la trayectoria, y por lo visto este nuevo álbum es un muy buen argumento para demostrarlo.

martes, 28 de mayo de 2013

Wye Oak - Civilian (2011)

Wye Oak - Civilian
Si existiera algo de justicia (poética) en el mundo, este año pasaría con Wye Oak como con Beach House en 2010. Los parecidos son razonables: son chica y chico; de Baltimore; hacen música a la que también puede ponerse el prefijo “dream”. También como en el caso de Beach House, a la tercera ha ido la vencida, y tras presentarse como una promesa sugestiva en “If Children” (2007) y “The Knot” (2009), en este inesperadamente fulgurante tercer álbum son ya una fuerza de la naturaleza: “Civilian” presenta su otrora melancólico y tenue, pero finalmente afable y amable, folk-rock convertido en música de la que mueve montañas, trastorna, retuerce, deja sin aliento. 

Lo de “inesperadamente” no sea, quizá, del todo justo, porque el EP “My Neighbor” / “My Creator” (2010) ya anunciaba tormenta. El ingeniero de mezclas John Congleton (Swan Lake, Shearwater) se sumaba al dúo para enseñarles a sacar la rabia y la expresividad y dotar a su música de dinámicas sonoras intempestivas. En “Civilian” esta alianza da sus mejores frutos: estamos ante algo crudo e intenso, pero, al mismo tiempo, elaborado, complejo e imposible de descifrar del todo. Melodías fascinantes –la del tema titular, sobre todo–, guitarras multiformes –en “Dogs Eyes” Jenn Wasner se posiciona al nivel de Marnie Stern en pericia destructora–, ritmos subyugantes, atmósferas densas punteadas por electrónica... Todo para cantar a la soledad positiva y a la negativa, al aislamiento que nos hace firmes o nos hace débiles.

viernes, 4 de enero de 2013

Los 10 mejores discos de 2012

Esta va a ser la primera entrada que escribo realmente en el blog y voy a aprovechar para contar un poco los discos que más me han interesado este pasado año. No están ordenados, la verdad es que cada uno tiene sus cosas y me es difícil decir cual es el mejor, pero durante el 2012 los he escuchado bastante a menudo. 

Después dejo las listas que he encontrado en algunas webs que suelo leer. No ando tan desencaminado, eh?

No me enrollo más, ahí van:
 









 Mejores discos para distintas webs:
 
Muzikalia
Beach House - Bloom
M. Ward - A Wasteland Companion
Tame Impala - Lonerism
Swans - The Seer
Grizzly Bear - Shields
Sigur Rós - Valtari
The Vaccines - Come Age
Redd Kross - Researching the Blues
Alt -J - An Awesome Wave
Nada Surf - The Stars Are Indifferent to Astronomy


Stereopills
Beach House - Bloom
Alt-J - An Awesome Wave
Passion Pit - Gossamer
Cloud Nothings - Attack On Memory
Tame Impala - Lonerism
Hal - The Time, The Hour
Sennen - Vultures
Django Django - Django Django
Frank Ocean - Channel Orange
Nada Surf - The Stars Are Indifferent to Astronomy


Moosic
Tame Impala – Lonerism
Beach House – Bloom
Grimes – Visions
Jack White – Blunderbuss
Alt-J – An Awesome Wave
Toy – Toy
Mumford and Sons – Babel
Passion Pit – Gossamer
Django Django – Django Django
The Vaccines – Come of Age


Rateyourmusic
Swans - The Seer
Kendrick Lamar - good kid, m.A.A.d city
Max Richter - Recomposed by Max Richter: Vivaldi - The Four Seasons
Led Zeppelin - Celebration Day
Godspeed You! Black Emperor - 'Allelujah! Don't Bend! Ascend!
Grizzly Bear - Shields
Converge - All We Love We Leave Behind
Fiona Apple - The Idler Wheel Is Wiser Than the Driver of the Screw and Whipping Cords Will Serve You More Than Ropes Will Ever Do
Tame Impala - Lonerism
Beach House - Bloom


Jenesaispop
Beach House - Bloom
The XX - Coexist
Frank Ocean - Channel Orange
Hot Chip - In Our Heads
Fiona Apple - The Idler Wheel Is Wiser Than the Driver of the Screw and Whipping Cords Will Serve You More Than Ropes Will Ever Do
Saint Etienne - Words & Music by Saint Etienne
Spiritualized - Sweet Heart Sweet Light
Passion Pit - Gossamer
Tame Impala - Lonerism
Chromatics - Kill For Love


Pitchfork
Kendrick Lamar - good kid, m.A.A.d city
Frank Ocean - Channel Orange
Fiona Apple - The Idler Wheel Is Wiser Than the Driver of the Screw and Whipping Cords Will Serve You More Than Ropes Will Ever Do
Tame Impala - Lonerism
Swans - The Seer
Grimes – Visions
Beach House - Bloom
Chromatics - Kill For Love
Death Grips - The Money Store
Grizzly Bear - Shields

viernes, 28 de septiembre de 2012

Howler - America Give Up (2012)

Howler - America Give UpEl producto de esta banda de Minneapolis es muy bueno. Canciones más que aceptables y, en algunos casos, hasta buenas; una excelente producción detrás de ellas; y todo muy bien empaquetado con una creatividad que podría haber ideado el mismo Shepard Fairey. Pero su mayor problema es ese: es un producto. Y lo peor, caduco.

America Give Up es el ejemplo perfecto de que las modas son cíclicas. En ellos vuelven Ramones o The Jesus & Mary Chain (escuchar “Too much blood”) y, sobre todo, vuelven unos Strokes envueltos en papel de plata y horneados en su propio jugo durante 32 minutos. Howler parecen haberse empollado toda la carrera de la banda del inefable Julian Casablancas para sacar un popurrí con sus mejores tics.

Basta escuchar las mejores canciones del disco para darse cuenta de que el revival-rock de guitarras sucias y producción garajera sale de su tumba por enésima vez. El problema es que nadie le ha explicado que su billete de vuelta tiene fecha de caducidad. “Wailing (making out)” -en especial el final del tema- es sin duda la mejor imitación de un grupo que ya ha dado todo lo que tenía que dar de sí.

Eso sí, si obviamos la falta de originalidad y la completa anulación de la voluntad de tener personalidad propia, el disco de Howler puede llegar a ser perfectamente disfrutable.